Tras años marcados por el caso Fundaciones y diversas denuncias de irregularidades fiscales, el 2025 dejó algunas novedades positivas en materia de cuentas públicas, con tres regiones destacando en términos de eficiencia del gasto.
Según el último balance de la Dirección de Presupuestos (Dipres), los Gobiernos Regionales (GORE) de Valparaíso, Maule y Ñuble lograron un desempeño casi perfecto en materia de ejecución presupuestaria. Mientras que el promedio nacional llegó a 94,2% Valparaíso lideró las mediciones con 99,6%, seguido por el Maule con 99,5% y Ñuble con 99,4%.
Valparaíso: la casa ordenada
"Estamos muy contentos porque logramos una ejecución de 99,64%, lo que nos lleva a decir que dejamos el 100% de los recursos del programa de inversión en la región", señaló la gobernador (s) de Valparaíso, Macarena Pereira, a DF Regiones.
La autoridad destacó el rol del Consejo Regional (CORE) para asegurar que los fondos lleguen a los territorios que más lo necesitan. Sobre su fórmula del éxito, Pereira detalló una hoja de ruta basada en la gestión: "La principal estrategia fue un orden interno; una coordinación entre nuestras divisiones (Inversión, Finanzas y Planificación), planificándonos a inicio de año con nuestros principales usuarios".
Esta articulación fue vital para navegar las dificultades que enfrentaron varios municipios de la región (con déficits estructurales en salud y recortes de Subdere), permitiendo mantener el flujo de obras. Pereira reconoció a los alcaldes y organizaciones comunitarias como "aliados que juegan un rol importante porque llegan donde, como Estado, no podemos llegar".
Maule: ejes estratégico
En el Maule, la administración del gobernador Pedro Álvarez-Salamanca celebró el 99,5% de ejecución como señal de gobernabilidad. "Logramos marcar un hito, posicionando al Maule como la primera región con mayor y mejor ejecución presupuestaria del país", señaló, destacando el paso "del diagnóstico a la acción".
La inversión no fue inercial; debió adaptarse a la conmoción pública en seguridad. Mientras comunas interiores como Villa Alegre enfrentaban crisis institucionales (como la desaparición de la concejala María Ignacia García), el GORE asumió un rol protagónico. La cartera se focalizó en ejes estratégicos: se financió un helicóptero para Carabineros y se implementó un Sistema Integrado de Teleprotección con Inteligencia Artificial (Sitia) . Álvarez-Salamanca subrayó el equilibrio territorial, llevando proyectos tanto al borde costero como a la cordillera, sectores golpeados por la falta de recursos municipales.
Ñuble: Gore como garante
Ñuble ocupó el tercer lugar, traduciendo una ejecución de 99,4% en una inversión real superior a $ 79.500 millones. El logro tuvo especial mérito ante el complejo escenario municipal de 2025, con comunas clave como San Ignacio, Ñiquén y Bulnes paralizadas por investigaciones del "Caso Cuentas Corrientes". El GORE se erigió como garante de la continuidad de los proyectos, evitando que la crisis política local frenara la infraestructura.
Juan Parada, Jefe de División de Presupuesto del GORE Ñuble, valoró la posición: "Si bien estamos en tercer lugar, la diferencia es muy pequeña. Esto indica que estamos ejecutando los recursos asignados y siendo eficientes". Parada vinculó esta eficiencia con la mejora en indicadores sociales como la Casen. Para 2026, la región proyecta un presupuesto superior a $ 85.700 millones, buscando suplir la menor capacidad de maniobra de ciertos municipios.
Contrastes con el norte
Los altos niveles de ejecución logrados en la zona centro-sur contrastan radicalmente con el bajo cumplimiento en el norte. Regiones como Antofagasta (48,2%) y Coquimbo (49,2%) mostraron, hasta noviembre de 2025, los niveles más bajos de ejecución, evidenciando una brecha territorial preocupante en la capacidad de materializar la inversión pública.
El desempeño de los líderes se da en un contexto de estabilización fiscal central —con una deuda bruta frenada en 41,7% del PIB— pero con efectos colaterales en la base estatal, donde los municipios sufrieron recortes. Ante esta asfixia financiera comunal, las transferencias de capital a nivel nacional crecieron 9,5% real, demostrando que el mecanismo de inversión regional fue más resiliente.
De cara a 2026, las autoridades coinciden en que el desafío será mantener el ritmo. Desde Valparaíso, Pereira anticipa consolidar aprendizajes, mientras en el Maule, Álvarez-Salamanca proyecta una colaboración estrecha con el nivel central para destrabar proyectos, validando la eficiencia del gasto como la mejor herramienta de descentralización.