1.- Fresh Data: Inflación y empleo en Estados Unidos
El shutdown trajo un desorden en los datos económicos en Estados Unidos que de a poco se ha acomodado. Esta semana se entregarán las cifras de enero para el IPC y mercado laboral. Se espera un IPC de 2.5%, lo que implicaría una estabilización de los precios respecto de 2025. Según las encuestas, el desempleo se mantendría en 4.4% y la creación de trabajos no agrícolas crecería en 70 mil plazas, manteniendo la tendencia de baja creación de puestos de trabajo, pero sin un aumento en desempleo. De no haber sorpresas difícilmente cambiará la expectativa de política monetaria para este año.
2.- Reserva Federal: vientos de cambio
Para 2026, las decisiones de política monetaria de la Fed siguen ancladas a las cifras de empleo e inflación, aunque no se espera grandes sorpresas dado que se estaría cerca de la tasa de equilibrio. Sin embargo, la reciente nominación de Kevin Warsh como candidato para reemplazar a Jerome Powell como silla principal ha generado ruido en el mercado. Warsh es exgobernador de la Fed, académico en Stanford y es conocido por postura más inclinada a tasas restrictivas. El anuncio llamó la atención dado que la tendencia de Warsh no se apega a los comentarios de Trump sobre querer tasas más bajas.
3.- S&P 500: Resultados corporativos
Más de la mitad de las compañías del S&P 500 han reportado sus resultados corporativos para el 4T 2025, incluyendo a cinco de las siete Magnificas. Los números, hasta ahora, muestran una tendencia positiva, con sorpresas al alza. La reciente corrección del índice es natural dentro de la renta variable, siendo incluso saludable y entregando posibles puntos de entrada para los inversionistas más agresivos. Aunque las proyecciones son favorables en las utilidades para este año, no se debe descartar la volatilidad natural de las acciones estadounidenses, por lo que es bueno mantener la diversificación.
4.- Metales Básicos
Luego de un destacable rendimiento en 2025, el oro y la plata muestran correcciones importantes. En parte, por una sobre compra relevante, con indicadores técnicos muy estresados y una alta sensibilidad del mercado. El oro muestra un mayor sesgo de recuperación que la plata dado que sus fundamentales siguen sólidos. El cobre ha comenzado a debilitarse ante inventarios en alza, demanda china más suave y cediendo a las presiones bajistas del resto de los metales. Estas dinámicas sugieren que en 2026 los metales continuarán con alta volatilidad y dependencia de condiciones macroeconómicas.