La venta de OnNet Fibra abre una interrogante para la industria de las telecomunicaciones en Chile. ¿Quién podría quedarse con una de las mayores redes mayoristas de fibra óptica del país?
Los actuales accionistas, el fondo estadounidense KKR, con el 60%, y Telefónica, con el 40%, encargaron a JPMorgan y Scotiabank iniciar el proceso de venta. La operación se encuentra en una etapa inicial y su cierre no se espera antes de 2027, según informó Pulso.
Con una valorización que en el mercado se sitúa entre US$ 1.500 millones y US$ 2.000 millones, la apuesta apunta a un inversionista financiero. Para Daniel Gurovich, executive director de G&A Consultores, “dado el monto de la operación, lo más probable es que el comprador sea un fondo de inversión”.
Respecto de KKR, el experto señala que, si bien podría eventualmente aumentar su participación, su estrategia habitual apunta a salir de este tipo de inversiones después de cinco a siete años.
Fondos internacionales
Uno de los nombres que destaca es Macquarie Group, que en 2021 llegó a la etapa final junto a KKR para ingresar a la propiedad de la fibra de Movistar en Chile, en una operación valorizada entonces en US$ 1.000 millones.
El grupo australiano cotiza en bolsa y se ha consolidado como un actor global en infraestructura digital, con inversiones en redes de fibra, centros de datos y torres de telecomunicaciones.
En julio de 2025, Vocus, controlada por Macquarie Asset Management y Aware Super, completó la compra de activos de fibra de TPG Telecom por US$ 3.670 millones, elevando su red a más de 50.000 kilómetros en Australia. A esto se suman sus inversiones en Open Fiber (Italia) y Fiberhost (Polonia), y el acuerdo para adquirir el 50% restante de TDC Group, en Dinamarca.
Ese mismo año el grupo también invirtió US$ 287 millones en Brasil TecPar, uno de los mayores proveedores de servicios de internet del país, que opera una extensa red de fibra. Eso sí, el movimiento corresponde a una inversión en un operador y no a la compra directa de una red mayorista independiente.
Gurovich también menciona al español Inveready como una alternativa. El grupo ha reforzado su exposición a infraestructura de telecomunicaciones mediante operaciones en España. Recientemente junto al fondo Asterion anunciaron que agruparán activos de fibra óptica para crear un vehículo que ofrezca cobertura a unos 3,6 millones de hogares con cerca de 400.000 clientes.
Otro actor a seguir es Global Infrastructure Partners (GIP), brazo de infraestructura de BlackRock. Este mes anunció junto a CPP Investments, el fondo de pensiones canadiense, una alianza con AT&T para acelerar la expansión de la fibra en Estados Unidos. El acuerdo refuerza la apuesta de ambos inversionistas por redes de conectividad con potencial de crecimiento y generación de ingresos de largo plazo.
Digital Bridge es un grupo estadounidense que también está en este tipo de activo, pero en Chile ya está en la propiedad desde 2022 de Mundo Telecomunicaciones, el segundo operador de fibra óptica del país, lo que lo dejaría fuera de la competencia.
Ahora bien, tampoco se descarta que sea una compañía la que apueste por la fibra y en ese sentido, Millicom, la actual dueña de Movistar Chile, aparece como una opción.
El atractivo de OnNet está en su modelo mayorista, que le permite generar ingresos a partir de distintos operadores que utilizan su infraestructura para llegar a sus clientes. La compañía cuenta con cerca de 5,2 millones de hogares pasados con fibra óptica y más de 69.000 kilómetros de red, desde Arica hasta Porvenir. 