1. Oportunidades en las diferentes capas de la IA
La IA sigue siendo una megatendencia estructural, pero la forma de invertir en ella está evolucionando. Durante mucho tiempo, el mercado premió a las grandes tecnológicas por su capacidad de monetizar la IA y crecer en utilidades; sin embargo, sus masivos gastos de capital han empezado a presionar su flujo de caja libre. Por ello, el liderazgo del mercado está rotando hacia los habilitadores de esta. Así, la IA ya no se concentra en pocas plataformas, sino que se despliega en una cadena transversal, dividida en 5 capas: infraestructura física y energía, semiconductores y hardware, cloud y modelos, software y aplicaciones, y beneficiarios sectoriales tradicionales. Para capturar el valor de este ecosistema, la gran oportunidad radica en invertir en los pilares fundamentales que hacen posible la IA.
2. El potencial de las Small Caps
Las acciones de menor capitalización han mostrado un buen desempeño este año y siguen siendo relevantes en portafolios estratégicos. Aunque suelen transar con premio frente al S&P 500, hoy presentan valoraciones cercanas a sus promedios históricos. Además, están respaldadas por el repunte manufacturero, una perspectiva favorable de utilidades y un crecimiento esperado de 37% en 2026. Al concentrarse en sectores cíclicos orientados al mercado interno, son menos vulnerables a conflictos comerciales y capturan consumo e inversión doméstica. A esto se suman catalizadores de mediano plazo, como medidas de desregulación, un potencial aumento en fusiones y adquisiciones y una entrada sostenida de flujos, lo que refuerza su atractivo.
3. Atractivo y altos rendimientos en US HY
El mercado de bonos de alto rendimiento en EEUU (US HY) ha mejorado drásticamente su perfil crediticio, pasando de una apuesta táctica a una asignación estructural (Core) en los portafolios. Hoy, 56% de este mercado cuenta con calificación BB y las tasas de impago (defaults) se mantienen en niveles históricamente bajos, con proyecciones estables en torno al 2% para los próximos 6 a 12 meses. Además, ofrece un atractivo perfil de riesgo/retorno, con duración corta (3,0 años) y un Yield to Maturity que alcanza el 7,2%. La historia demuestra que, cuando el US HY ofrece un rendimiento por encima del 7%, el retorno a 12 meses vista suele superar el 9%.
4. Oportunidades en Latinoamérica
Aunque Latinoamérica ha perdido impulso frente al resto del mundo, afectada por la concentración de capital global en tecnología y el mayor ruido político en Brasil, seguimos viendo oportunidades de entrada atractivas. Las valoraciones de la región están en niveles favorables tanto en términos absolutos como relativos. Además, el soporte macroeconómico sigue firme: Latinoamérica destaca por su oferta de commodities y actúa como refugio natural por su lejanía geográfica frente a tensiones en Medio Oriente. A esto se suma un intenso calendario electoral que, en varios países, anticipa posibles giros hacia políticas más promercado, reactivando el interés de inversionistas extranjeros. Si bien la volatilidad preelectoral en Brasil y recientes