MCK Hospitality, el holding peruano que opera y franquicia marcas como Osaka, KO Asian Kitchen, Barrio y el bar Carnaval en Latinoamérica, Estados Unidos (EE.UU), Europa y Medio Oriente, cerrará el 2026 con un crecimiento de doble dígito, aunque con una meta de ventas ajustada por el calendario de sus próximas aperturas fuera del país. En paralelo, alista una nueva marca para Lima y define su hoja de ruta hacia el 2030.
Al cierre de septiembre, las ventas de las marcas del grupo crecieron 27% frente al mismo periodo del 2025. Diego de la Puente, cofundador de MCK Hospitality, explicó que el avance responde tanto a mayores ventas en los mismos locales como a las nuevas aperturas. "El mayor crecimiento ha sido con la marca KO, no solo este año, sino el año pasado", comentó a Gestión.
En tanto, la proyección de ventas de sus marcas para todo el 2026 es de US$ 132 millones, cifra que se explica principalmente por el retraso en la apertura de los restaurantes Osaka en Chicago (EE.UU.) y Dubái (EAU).
El Perú representa el 19% de las ventas brutas de las marcas, entre operaciones propias y franquicias. A setiembre, las ventas brutas acumuladas en el país suman el equivalente a US$ 18 millones, cifra que incluye la franquicia de KO en el aeropuerto Jorge Chávez.
Desde el 2020, el grupo dejó de franquiciar Osaka y sus marcas premium para invertir y operar directamente esos restaurantes. Bajo ese esquema funciona Osaka Miami (EE.UU.) desde hace seis años, así como Osaka Madrid (España), que cumplió un año.
El siguiente paso son Dubái y Chicago. De la Puente detalló que el local de Dubái ya está terminado y en etapa de entrenamiento del personal, mientras que la obra de Chicago concluiría en diciembre. Ambas aperturas se darían en el primer trimestre del 2027.
Hoy, el grupo opera 27 restaurantes con sus marcas, sin contar puntos de solo delivery ni algunos formatos especiales. En el Perú suma nueve restaurantes, de los cuales uno es franquicia (KO del aeropuerto).
En el 2025, el grupo sumó en Lima KO y Bali Poke Club, su marca fast casual, en el Jockey Plaza, y NT Taco como local propio en Miraflores, un concepto nikkei casual que nació en la pandemia solo como delivery. Fuera del país, abrió Barrio en Guayaquil (Ecuador).
En lo que va del año, el grupo abrió un local de KO en Santiago (Chile), y en noviembre inaugurará tres más en Colombia: dos con la misma marca, en Bogotá y Chía, y un tercero en Bogotá con la marca KOHI, un concepto nuevo de coffe bar.
El nuevo concepto
El grupo alista Casamara, una marca de cocina mediterránea -con influencias de España, Italia, Francia y Grecia- con toques japoneses. Además, funcionará en San Isidro, en el local que hoy ocupa el bar Carnaval, junto a Osaka. La construcción empezaría en enero y la apertura está prevista para julio o agosto del 2027.
"Hemos visto que últimamente han abierto muchos restaurantes italianos, y creemos que no hay ningún restaurante mediterráneo, muy pocos tal vez. Ahí encontramos un espacio", sostuvo.
A ello se suma la búsqueda de locales para expandir Barrio en Lima, con Miraflores y Barranco como zonas de interés, y de nuevas ubicaciones para KO en centros comerciales, tras sus buenos resultados en Larcomar y el Jockey Plaza. "No es fácil encontrar buenas ubicaciones dentro de los malls", advirtió.
Sobre El Niño, De la Puente anticipó que el fenómeno afectará la disponibilidad de pescado, uno de los insumos principales de sus restaurantes. La respuesta, dijo, no pasará por subir precios, sino por ajustar la oferta. "Vamos a tener que ser bastante reactivos, no en incrementar los precios de la carta, sino en esa ingeniería de carta", adelantó.
A ello se suman alquileres más altos, el alza salarial y el encarecimiento de insumos por la guerra en Ucrania y el precio del petróleo, presiones que el grupo busca no trasladar al precio final, aunque reconoció que "todo tiene un límite".
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