La industria turística tiene potencial para convertirse en uno de los principales motores de generación de empleo a nivel mundial, pero enfrenta un desafío que podría limitar su crecimiento: contar con trabajadores suficientes y con legislaciones laborales que respondan a las particularidades de una actividad marcada por la estacionalidad y las fluctuaciones de la demanda.
Así lo transmitió la CEO del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés), Gloria Guevara, en conversación con los medios latinoamericanos en el marco de la Cumbre Mundial del organismo, celebrada en Malta.
La ejecutiva puso especial énfasis en la necesidad de avanzar en políticas públicas que permitan una mayor flexibilidad laboral, faciliten la incorporación de nuevos trabajadores y favorezcan la movilidad del talento.
Consultada sobre la discusión que se desarrolla en Chile para avanzar en mecanismos de promediación de jornada, que permitan distribuir las horas de trabajo considerando los períodos de mayor demanda turística, Guevara destacó la importancia de contar con regulaciones adaptadas a la realidad de la industria.
"Eso es muy importante", respondió, y comentó que en el mundo se ha avanzado en diversos formatos. Así, ejemplificó que algunos países desarrollados han avanzado también en modalidades de trabajo de media jornada, permitiendo, por ejemplo, que madres con responsabilidades de cuidado puedan incorporarse a la actividad turística.
“Muchos países no tienen esas políticas o esa legislación que es fundamental para nosotros", advirtió.
La CEO del WTTC agregó que las regulaciones deben acompañar el potencial de crecimiento del turismo y evitar convertirse en obstáculos para la contratación.
"Las políticas laborales son muy importantes, que vayan de la mano con el potencial y al mismo tiempo que sean políticas que permitan esa flexibilidad y no que la bloqueen", dijo.
Guevara también advirtió que algunas regulaciones pueden terminar desincentivando la permanencia de los trabajadores en la industria, particularmente cuando restringen horarios o beneficios.
Por ello, llamó a los gobiernos a compartir experiencias internacionales y revisar los modelos que han permitido compatibilizar las necesidades de las empresas con las oportunidades laborales para las comunidades.
El desafío de cubrir las vacantes
La preocupación por las regulaciones laborales se produjo en medio de las proyecciones de crecimiento del empleo turístico.
De hecho, el WTTC estima que la industria generará 89 millones de puestos laborales en los próximos 10 años, aunque advirtió que 43 millones podrían quedar sin cubrir si no se avanzaba oportunamente en la formación de trabajadores.
"Si no empezamos a trabajar hoy en día en desarrollar esas habilidades", alertó, el sector enfrentaría dificultades para aprovechar las oportunidades de empleo.
En esa línea, identificó la capacitación, la movilidad internacional y las visas temporales de trabajo como herramientas relevantes para enfrentar las necesidades de contratación durante determinadas temporadas.
La ejecutiva explicó que estos mecanismos podrían facilitar la llegada de trabajadores de otros mercados, tanto para cubrir requerimientos estacionales como para desarrollar programas de formación y entrenamiento.
A su juicio, las políticas públicas deben abordar conjuntamente la disponibilidad de trabajadores, el desarrollo de competencias y la flexibilidad de las condiciones laborales.
El turismo como política de Estado
Guevara también planteó que América Latina tiene una oportunidad especialmente relevante para utilizar el turismo como herramienta de creación de empleo y desarrollo económico.
De hecho, según las cifras que expuso, uno de cada tres empleos generados durante los últimos cinco años a nivel mundial estuvo vinculado al turismo.
La ejecutiva sostuvo que una de las ventajas de esta actividad es su capacidad para generar oportunidades laborales en las propias comunidades, reduciendo la necesidad de trasladarse hacia las grandes ciudades o emigrar a otros países en búsqueda de trabajo.
Por ello, llamó a los gobiernos latinoamericanos a dejar de abordar el turismo únicamente mediante campañas de promoción y avanzar hacia políticas públicas de largo plazo.
"Es fundamental que los gobiernos tengan una política pública o una política de Estado, yo diría, para que trascienda y que pongan al turismo como prioridad nacional", afirmó.
En esa línea, agregó que la región cuenta con ventajas como su patrimonio natural, cultural y gastronómico, además de una población joven, pero requiere mayores inversiones en infraestructura, conectividad y desarrollo de nuevos destinos.
"Con mayor voluntad y política de Estado sí podemos generar millones de empleos en Latinoamérica y prosperidad para nuestra región", aseguró.