El turismo no debería convertirse en una “pelota de fútbol político”. Con esa frase, el enviado del gobierno de Donald Trump, Nick Adams, intentó marcar el viernes una línea entre las disputas comerciales y la industria del turismo. Sin embargo, durante su conferencia de prensa en la Cumbre Mundial del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), realizada en Malta, su planteamiento abrió un debate sobre las políticas estadounidenses, la caída de los visitantes canadienses y las restricciones para viajar a Cuba.
Consultado por el deterioro de la imagen internacional de Estados Unidos, la polarización política y los aranceles impuestos por Trump a Canadá, Adams rechazó los cuestionamientos y aseguró que su país sigue siendo “el más acogedor, amigable y hospitalario del mundo”.
En esa línea, sostuvo que las diferencias comerciales entre gobiernos no debían trasladarse a las decisiones de los viajeros. “Una negociación comercial es algo completamente diferente del sector turístico. Nosotros estamos en el negocio de la felicidad, mientras que los boicots turísticos generan sufrimiento”, afirmó.
El representante estadounidense argumentó que las consecuencias de estas decisiones recaen, principalmente, sobre las empresas del sector. “No están perjudicando al Presidente Trump. Tampoco me están perjudicando a mí. Están perjudicando a los pequeños empresarios de Estados Unidos”, sostuvo.
El factor canadiense
Las críticas de Adams tuvieron un destinatario directo: el exprimer ministro de Canadá, Justin Trudeau, quien también participó en la cumbre realizada en Malta.
“El año pasado, el entonces primer ministro Trudeau, ahora exprimer ministro, llamó activa y públicamente a los canadienses a no visitar Estados Unidos. Eso es indignante. Absolutamente indignante”, cuestionó.
Adams planteó que los ciudadanos no deberían evaluar las negociaciones comerciales ni la orientación política de los gobiernos antes de escoger sus destinos turísticos.
“Lo que creo es que no ayuda en absoluto que los líderes del Gobierno canadiense les digan a los ciudadanos comunes y corrientes que no visiten Estados Unidos para perjudicar a nuestro país”, sostuvo.
La discusión dio espacio para reconocer las consecuencias económicas de la menor llegada de canadienses. Consultado sobre ello, Adams reconoció que la situación está afectando a distintos destinos turísticos.
“Hace un par de semanas estuve en Hawái, donde la caída de los visitantes canadienses se está sintiendo de manera muy significativa. Lo mismo ocurre en Las Vegas y, francamente, en todas partes”, admitió.
Los dardos de Trudeau
En la víspera, Trudeau no alcanzó a comenzar la conversación sobre turismo cuando tuvo que responder una pregunta que poco tenía que ver con la industria: ¿había viajado a Malta acompañado de su pareja, la cantante Katy Perry?
La consulta, que sacó risas entre los asistentes a la Cumbre Mundial del WTTC, dio paso a una distendida respuesta del exmandatario, quien recordó que ambos habían visitado la isla en julio para asistir a un festival. “Lo pasamos extraordinariamente bien. Así que estoy muy, muy feliz de estar de regreso”, comentó. Pero su tono liviano rápidamente dio paso a asuntos más complejos.
En una conversación que transitó desde su vida personal hasta las lecciones que dejó su paso por el mundo político, Trudeau lanzó duras críticas al gobierno de Estados Unidos por el deterioro de las relaciones entre ambos países y sus consecuencias para la industria turística.
“Fueron los propios canadienses quienes decidieron dejar de viajar a Estados Unidos”, afirmó Trudeau, quien explicó que el endurecimiento de los controles fronterizos, la incertidumbre sobre el trato a los visitantes y lo que calificó como una falta de respeto del gobierno estadounidense hacia Canadá son factores que jan contribuido a deteriorar la percepción de ese destino.
En esa línea, la exautoridad sostuvo que los viajes de canadienses a Estados Unidos han bajado más de un 20%, una tendencia que ha golpeado a operadores turísticos, aerolíneas y hoteles.
Así, aseguró que la industria estadounidense ha intentado revertir la situación mediante reducciones de precios, sin conseguir modificar las decisiones de los viajeros. “Los operadores turísticos estadounidenses, las aerolíneas y los hoteles empezaron a reducir sus precios. Y aun así, los canadienses siguieron decidiendo no viajar”, relató. Trudeau mencionó que destinos como Florida y Arizona han desplegado esfuerzos para recuperar a los visitantes canadienses, en un escenario marcado por las tensiones políticas. A su juicio, el fenómeno demuestra que las decisiones de los gobiernos pueden tener consecuencias económicas que van más allá de las relaciones diplomáticas.
“Si quieren recibir los ingresos del turismo, tienen que demostrar que están abiertos al mundo”, advirtió. En esa línea, defendió el papel del turismo como una actividad que no solo contribuye al crecimiento económico y a la generación de empleo, sino que también ayuda a “tener curiosidad por el mundo, desarrollar empatía y estar abiertos a las diferencias”.

El cuidado infantil como política económica
Más allá del turismo, el exprimer ministro también abordó el legado de su administración y sorprendió al identificar la política de cuidado infantil como uno de sus principales logros. Consultado sobre la medida de la que se sentía más orgulloso, por sobre las iniciativas ambientales y los avances en reconciliación con los pueblos indígenas, Trudeau destacó la implementación de un sistema de cuidado infantil, que apuntó a reducir el costo de las guarderías a un promedio de US$ 10 canadienses al día para niños menores de 6 años en centros regulados.
“Esta política también representa un beneficio económico extraordinariamente importante para Canadá”, sostuvo. Así, agregó que el acceso a servicios de cuidado infantil a precios asequibles ha permitido aumentar la participación laboral femenina, mejorar el ingreso disponible de los hogares y fortalecer el desarrollo profesional de los educadores de primera infancia. “Permite una participación mucho mayor de ambos padres en el mercado laboral”, destacó.En esa línea, adelantó que tiene previsto viajar a Canadá el 10 de noviembre, aunque señaló que debía confirmar la fecha, y aseguró que está comprometido con revertir la tendencia.