A pocos días del encuentro nacional de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), José Pakomio se prepara para enfrentar la última etapa de su periodo como presidente del gremio.
Un período del que destaca el trabajo realizado en seguridad, particularmente a través del Observatorio del Comercio Ilícito, y la relación construida con organismos públicos, policías y municipios. “Hemos logrado posicionar nuestra agenda y preocupaciones”, enfatiza.
Una mirada que complementa con su inquietud por la marcha de la economía y del empleo.
- El encuentro del año pasado estuvo marcado por el escenario electoral y los dolores del sector. ¿El actual gobierno ha recogido las preocupaciones de su gremio?
- Sí, yo haría un balance positivo de la recepción de nuestros dolores, porque nosotros trabajamos a través de propuestas bien sectoriales que fueron presentadas también en el encuentro anterior. Sabemos que hay un proceso de instalación y entendemos que deben existir los espacios para que se comprendan. Ahora, ya estamos muy activados, como todas las ramas, tratando de colaborar en los debates que se dan en el Congreso, transmitiendo también a los ministros, en particular de las carteras que a nosotros obviamente nos interesan.
- En materia laboral, ¿dónde están hoy las principales dificultades para el comercio?
- Hoy atravesamos un período muy complejo en materia laboral. Siempre trato de graficarlo con el modelo de una panadería. Una panadería necesita contratar a 10 personas para poder operar durante todo el día y toda la noche (...) Solamente el aumento del sueldo mínimo significa que probablemente suben los costos, traspasando eso al consumidor. Y si quiere seguir siendo competitivo, no puede subir el kilo de pan, lo que va a hacer es tomar a un trabajador y desvincularlo. Eso es lo que pasa en la realidad del comercio.
- ¿Qué cambios cree que se requieren?
- En el caso del comercio, para poder seguir siendo competitivos, hoy se necesita desregular, hablar de una agenda que flexibilice un poco esta relación laboral con los trabajadores. Tenemos que repensar también los incentivos (...).
El subsidio a las cotizaciones, que se está implementando en Argentina, puede ser un mecanismo que quizás en Chile pudiésemos conversar para darle un respiro a las PYME. Puede ser un respiro para el comercio de Chile abrir este debate a un subsidio de las cotizaciones, un mecanismo que nos puede ayudar también a retener los actuales puestos de trabajo que estamos entregando.
“El subsidio a las cotizaciones, que se está implementando en Argentina, puede ser un mecanismo que quizás en Chile pudiésemos conversar para darle un respiro también a estas pymes. Puede ser un respiro para el comercio de Chile”.
- El gobierno está trabajando en distintas iniciativas laborales. ¿Es necesario acelerar esa agenda?
- Siempre he llamado a la cautela y a generar los espacios necesarios para que cada debate tenga el tiempo necesario y se lleven adelante con seriedad. Por ejemplo, el Estatuto Laboral para el Turismo es un proyecto que sí nos interesa que avance, porque a esta industria poder planificar las 52 semanas del año evitaría que tenga que generar despidos durante cierta temporada. Hay argumentos y nosotros siempre hemos apostado por la flexibilidad. Este es un sector dinámico que vive cambios diariamente.
- ¿Cómo observa la respuesta que está dando el gobierno al deterioro del mercado laboral?
- Entiendo que se están haciendo cargo de una agenda que modificó el quehacer del empresariado que genera el empleo, que aporta a la economía; y tienen que volver a ordenar eso. Y eso no es fácil. Son siete meses ya que van a cumplir. Para cualquier administración no es fácil promover sus proyectos, porque tienen que generar confianzas.
- La ley de reconstrucción es una realidad y el gobierno ha apostado a que moverá la aguja. ¿Cuándo cree que se podrían comenzar a observar señales de recuperación?
- Tenemos las condiciones habilitantes para poder volver a crecer, pero eso también tiene que ser entendido por la ciudadanía. La gente tiene que entender que esto pasa por una planificación, esto no pasa por haber aprobado un proyecto y al día siguiente vamos a tener un crecimiento del 5%. La inversión se tiene que planificar. Una gran inversión, por ejemplo, como un centro comercial, necesita un año mínimo para saber cuánto y cómo va a invertir en un país.
- ¿Cuándo podrían aparecer las señales de recuperación?
- Nosotros, en conversaciones con otros economistas, hemos planteado que quizás los primeros brotes verdes van a estar en cinco meses más. Eso significa mejorar el empleo, porque las condiciones ya se están dando en las conversaciones. Se están despejando también muchas de las incertidumbres que, al menos, nosotros tuvimos para poder apostar nuevamente por nuestro país. En cuatro o cinco meses, vamos a tener los primeros brotes verdes.
- Ya hay conversaciones para las próximas elecciones de la CPC ¿Existe alguna inclinación de la CNC por algún nombre en carrera?
- No, esto está en etapa inicial. Es un proceso que oficialmente no ha partido. Hoy cada rama está desarrollando también sus propios espacios de conversación y de escucha. Y nosotros, como CNC, vamos a ser muy respetuosos de los tiempos, de las definiciones internas.
- La CNC puede terminar jugando un papel importante en una elección con candidatos de otras ramas. ¿Cómo abordarán esa definición?
- Vamos a actuar con responsabilidad, como lo hemos hecho en cada una de las elecciones, sopesando los proyectos que se nos presenten en los espacios que sí vamos a generar para conocer a los respectivos candidatos; cuáles son las agendas que se han propuesto para una eventual llegada a la presidencia de la CPC y también entender qué esperarían ellos de la CNC.
- ¿Y la CNC estaría disponible para asumir un rol en la vicepresidencia de la CPC?
- La CNC siempre está dispuesta a colaborar desde la vereda que sea. Nuestro rol como gremio debe ser velar por la unidad empresarial. Pero nuestra participación no está definida por un cargo. Nuestro compromiso con la CPC va más allá de un asiento en alguna presidencia o vicepresidencia. Históricamente, así ha sido.