La carrera por suceder a Susana Jiménez en la presidencia de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) sumó una nueva definición. Este lunes, el directorio de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) acordó postular a su actual presidente, Antonio Walker, para encabezar la principal organización empresarial del país.
El nombre no surgió de la noche a la mañana. Walker cuenta que venía recibiendo señales tanto desde el propio mundo agrícola como desde otros sectores empresariales, y que también había conversado sobre el proceso con la misma Jiménez.
“Varios directores de la SNA y también empresarios de distintos rubros, de distintos sectores de la economía, me preguntaban si estaba disponible”, relató.
“He sido 12 años presidente de Fruséptima, he sido presidente de Fedefruta, ya es mi cuarto año en la Sociedad Nacional de Agricultura, tuve tres años en el Ministerio de Agricultura. Hay una vocación pública y, entonces, es atractivo, bonito terminar mi carrera gremial en la CPC”, señaló. Y agregó: “Siempre he tenido mucho entusiasmo en asumir esta responsabilidad”.
“Es muy positivo que actores privados quieran participar en los destinos del país”, dijo Walker. A su juicio, los distintos nombres que han surgido para la CPC muestran que hay empresarios dispuestos a “abandonar su propio metro cuadrado para preocuparse del bien común”.
La reflexión
Pero una cosa es el interés y otra, dijo, la decisión definitiva. Walker afirmó que su período de reflexión responde principalmente a la magnitud de la responsabilidad y a la necesidad de compatibilizarla con su actividad empresarial, que hoy califica como “bastante intensa”.
Antes de resolver, explicó, tiene que conversar con su familia, sus socios y los directorios de sus empresas. “Tengo tres sociedades agrícolas, tengo una central frutícola, y esa conversación hay que tenerla”, afirmó.
Su horizonte ya está relativamente despejado, y la decisión final se conocerá después del 18 de septiembre.
Detrás de su evaluación también hay una mirada sobre el momento que atraviesa el país y sobre el papel que, a su juicio, debería jugar la próxima conducción de la CPC.
El dirigente apuntó al bajo crecimiento, el desempleo, la inversión y la necesidad de reactivar la economía como parte de los desafíos que tendría por delante. Pero pone un elemento por sobre los demás: “Nosotros en Chile perdimos las confianzas”.
A su juicio, uno de los principales desafíos de la CPC será “acercar al mundo empresarial a la gente, acercarlo a la política, al Parlamento” y generar confianza entre el sector privado y las distintas instituciones del Estado.
Ese perfil es precisamente uno de los argumentos que utilizó el directorio de la SNA para respaldar su nombre este lunes. En su declaración, el gremio dijo estar “convencido de que cuenta con la trayectoria, experiencia y liderazgo necesarios para asumir este desafío y representar al mundo empresarial en un momento especialmente relevante para el país”.
Walker, de 61 años, es licenciado en Fruticultura de la California Polytechnic State University y técnico agrícola de Inacap. Su trayectoria combina actividad empresarial, gremial y política. Fue presidente de Fedefruta, encabezó Fruséptima y entre 2018 y 2021 fue ministro de Agricultura durante el segundo gobierno de Sebastián Piñera. En el ámbito empresarial, ha estado vinculado durante más de dos décadas a distintas sociedades relacionadas con la actividad agrícola y frutícola.
La SNA sostuvo que esa experiencia le ha permitido desarrollar “una especial capacidad para tender puentes, dialogar y construir acuerdos entre distintos actores”.
Una carrera que se acelera
La definición del gremio agrícola era especialmente esperada después del movimiento que realizó la semana pasada Richard von Appen, expresidente de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa) y presidente de Ultramar, quien sinceró públicamente su interés por suceder a Jiménez.
El anuncio sorprendió a parte del mundo gremial, no porque su nombre fuera desconocido en las conversaciones, sino por el momento escogido para transparentar su disposición, ya que buena parte de las ramas esperaba dejar pasar Fiestas Patrias antes de entrar de lleno en la carrera presidencial.
Von Appen alteró ese calendario y aceleró las definiciones. Pero en las conversaciones gremiales también ha tomado fuerza Félix de Vicente, ligado al sector bancario y cuyo nombre aparece como un competidor relevante para la carta agrícola.
A De Vicente le juega a favor un factor que pesa en los equilibrios internos de la multigremial: la banca lleva un largo período sin encabezar la CPC. A eso suma su experiencia como exministro de Economía, su conocimiento de las políticas públicas y del mundo empresarial, sus amplias redes de contacto y su cercanía con Alfredo Moreno, quien también presidió la CPC.
Walker, por su parte, mira positivamente que esta vez exista más de un interesado. “Es un signo muy positivo que actores privados quieran participar en los destinos del país”, afirmó. A su juicio, que distintas figuras estén disponibles muestra que hay empresarios dispuestos a “abandonar su propio metro cuadrado para preocuparse del bien común”.
Así, en cuestión de días, la sucesión de Jiménez comenzó a tomar una forma bastante más concreta. Von Appen transparentó su disposición; la SNA puso oficialmente sobre la mesa a su presidente; y De Vicente continúa instalado como una alternativa que concita atención entre las ramas.
La siguiente señal deberá darla el propio Walker. Y, a diferencia de lo que señalaba inicialmente el comunicado de la SNA, ahora puso una fecha aproximada a esa definición: será después de Fiestas Patrias cuando resuelva si transforma la nominación de su gremio en una candidatura formal a la CPC.