En su informe del Panorama Económico de América Latina y el Caribe, el Banco Mundial hizo una importante revisión a la baja de su proyección de crecimiento para Chile: si bien a comienzos de este año la entidad preveía una expansión del Producto Interno Bruto de 2,4% para 2026, ahora estima un avance de apenas el 0,8%.
Sin embargo, la proyección para 2027 mejoró respecto de la anterior, pasando de un 2,3% a un 3%.
Según explicó el reporte, la desaceleración de la demanda interna en medio del deterioro de las condiciones del mercado laboral, el aumento de los precios del combustible, sumado a “condiciones meteorológicas adversas” que afectaron a varios sectores y la menor producción minera fueron los factores que influyeron en la baja en las perspectivas de crecimiento.
La estimación de expansión de Chile para 2026 se ubica por debajo de la proyectada para la región, que apunta a un crecimiento promedio “modesto” de 2,2% para este año.
“América Latina y el Caribe tiene el potencial de alcanzar un crecimiento más sólido y ambicioso. Los países que han mantenido marcos macroeconómicos sólidos, fortalecido sus instituciones y avanzado en reformas están demostrando que un mayor crecimiento es posible”, afirmó la vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, Susana Cordeiro.
De acuerdo con el reporte, la volatilidad de los precios de la energía podría detener el proceso desinflacionario a la vez que mantiene la postura cautelosa de los bancos centrales, prolongando las altas tasas de interés, mientras que los elevados niveles de deuda siguen limitando el espacio fiscal.
Además, el documento suma el fenómeno de El Niño como un factor que podría afectar la agricultura y generación hidroeléctrica, algo que podría derivar en el aumento de los precios y de la energía.
Respecto de los otros países de la región, Argentina también tuvo una reducción en su pronóstico de crecimiento, pasando de un 2,6% a un 2,1% en 2026. Pese a esto, el Banco Mundial prevé que el país trasandino crecerá durante tres años consecutivos, de 2025 a 2027, “algo que no ocurría desde hace casi dos décadas, derivado de ajustes fiscales, reformas tributarias y una economía más abierta”.
Brasil obtuvo una revisión al alza, con un crecimiento estimado de 2,1% para 2026, un incremento de medio punto porcentual (pp) comparado con el pronóstico anterior que preveía una expansión de 1,6%.
En tanto, Colombia tendría un avance de 2,3% en 2026, mientras que el PIB de México crecería un 1,4%. Ambas cifras consideran un aumento de 0,1 punto porcentual respecto de la estimación anterior.
Por último, el crecimiento proyectado para Perú subió de un 2,7% a un 3,2% en 2026.