DOLAR
$961,53
UF
$41.040,82
S&P 500
7.742,32
FTSE 100
10.739,69
SP IPSA
11.315,26
Bovespa
183.560,31
Dólar US
$961,53
Euro
$1.093,76
Real Bras.
$185,48
Peso Arg.
$0,63
Yuan
$143,24
Petr. Brent
108,13 US$/b
Petr. WTI
95,55 US$/b
Cobre
6,61 US$/lb
Oro
4.177,20 US$/oz
UF Hoy
$41.040,82
UTM
$71.721,00
¿Eres cliente nuevo?
REGÍSTRATE AQUÍEl ministro Larraín dijo que aún no están dadas las condiciones para adoptar medidas anticrisis.
Por: Diario Financiero Online
Publicado: Martes 5 de junio de 2012 a las 11:00 hrs.
El ministro de Hacienda, Felipe Larraín, puso hoy paños fríos a la cifra de crecimiento del mes de abril que se ubicó por debajo de lo esperado y que se transforma en una señal desaceleración de la economía.
"Tenemos que valorar lo que está ocurriendo con nuestra economía. Tenemos que valorar que Chile siga creciendo y creando empleos, en medio de una situación externa muy compleja", dijo el secretario de Estado al comentar el Imacec de 4,8%, cifra que se ubicó levemente por debajo de las proyecciones.
Aunque advirtió que no se puede garantizar estas tasas de crecimiento ni tampoco el ritmo de creación de empleos, el secretario de Estado, tal como el jueves pasado, insistió en que la actual coyuntura económica aún no amerita adoptar medidas anticrisis.
"No vamos a anunciar nada adicional en este momento", dijo el jefe de las finanzas públicas, aunque sí se abrió a la posibilidad de "hacer algo parcial".
En esa línea, junto con señalar que estas señales de desaceleración "están dentro de lo previsto", el ministro aseguró que la economía local aún no evidencia problemas de liquidez en el sistema financiero.
Sebastián Vallebona anticipó un alto interés de las empresas por acogerse a la medida y señaló que avanzan junto a InvestChile en una plataforma tecnológica para responder con rapidez.
La extitular de Trabajo es partidaria de que el Estado entregue subsidios para apoyar a los sectores que lo requieren, siempre con foco en mujeres y jóvenes, y plantea que el horizonte del gobierno para este año debería ser recuperar al menos 200 mil plazas.
Operación podría superar los US$ 43 millones y daría fin a las disputas entre quien funge como dueño del complejo y su banco financista. Quien se quede con el paño podría levantar al menos tres edificios para vivienda, oficina y comercio.