Ha sido una semana de suspenso para la industria telco nacional. Mientras la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) continúa con su análisis sobre el nivel de cumplimiento que alcanzó WOM en su segundo hito pactado con el Consejo de Defensa del Estado (CDE) para desplegar su Proyecto 5G, las dudas sobre qué pasará con la firma en caso de un potencial incumplimiento, rondan con fuerza.
En el intertanto, a la espera de un pronunciamiento oficial, profesionales conocedores del ritmo de despliegue de la firma confirmaron a DF que la empresa no alcanzará a cumplir con el nivel de avance en los plazos establecidos en el acuerdo.
Estos son: tener recepcionado el 90% del proyecto que no desplegó para 2023 –el 30% de su proyecto original– para el 30 de septiembre; y, posteriormente, el 100% para el próximo 31 de diciembre.
Con todo, señala otra fuente conocedora, el nivel de avance actual de la firma –teniendo como base el 100% del proyecto total final– ronda aproximadamente un 95%. Y pese a que ya ha contratado refuerzos para cumplir con su próxima meta, calendarizada para el último día del año, en WOM pronostican que tendrán listo el proyecto después, en enero de 2027.
Pese a estos retrasos, la empresa “va a cumplir” con terminar su proyecto, dicen conocedores. Esto, aunque signifique pagar importantes montos en garantías.
US$ 500 millones es lo que los dueños de WOM prometieron invertir en Chile.
Los US$ 200 millones
Según se consiga en el acuerdo, ante un incumplimiento WOM arriesga el cobro de boletas de garantía proporcionales al nivel de despliegue alcanzado. En el Senado, la subsecretaria Romina Garrido expuso que estas se configuran (a la fecha) así: UF 107.423 para la banda 700 MHz, UF 40.700 para UF para la banda 3,5 GHz. Es decir, unos $ 8.697 millones en total.
La cifra se suma a los US$ 14 millones que WOM ya desembolsó al momento de firmar el acuerdo y los otros US$ 38 millones que –anunció Garrido– tendrá que pagar en efectivo en cuatro años, con una primera cuota en enero de 2027.
Aquí, precisa un cercano a la compañía, entra un punto crucial: las espaldas financieras de WOM. Se trata de los fondos Blackrock, Moneda, Amundi y Man GLG, que –al pasar de ser acreedores del Capítulo 11 a dueños– comprometieron un cheque de US$ 500 millones de inversión en Chile.
De ese total, hasta ahora se han ejecutado unos US$ 300 millones, mientras que los otros US$ 200 millones están disponibles –y contemplados– para que la firma cumpla y pague sus compromisos 5G.
La otra arista que contempla el escrito en caso de un incumplimiento es la posible caducidad de su concesión. Sin embargo, conocedores de la interna consideran que esta alternativa es poco viable, puesto que en el acuerdo se acreditó que WOM llegó con un 70% de su proyecto desplegado a 2023.
Además, profesionales de la industria destacan que la telco hoy tiene seis millones de clientes, y que su potencial migración hacia los otros competidores podría incluso comprometer problemas de ciberseguridad de cara a los clientes.
Otro conocedor recalca un punto: el proyecto con el que WOM ganó el Concurso 5G se antepuso al de sus competidores por ser demasiado “ambicioso”, puesto que comprometió llegar con antenas a localidades remotas donde no hay casi población, como lo son Carro Potrerillo, Cerro Los Boyenes y Cerro Colpín. En donde sí hay potenciales conexiones de clientes –llamadas localidades obligatorias– WOM ya acreditó tenerlas listas en marzo.
Un nuevo WOM
El directorio de WOM, conformado por Mauricio Ramos, Eugene Davis, Claudio Muñoz y Alejandro Puentes; cuenta con el respaldo total de los accionistas de cara a este proyecto.
Una vez superado este capítulo 5G, dice un conocedor, la mesa tiene la mirada puesta en el largo plazo y consolidar la compañía. Se trata de una nueva etapa en la que buscan pasar de ser “disruptivos” a “propositivos”. Quieren instalar en Chile una “nueva forma de hacer telecomunicaciones”, dice una fuente, hacer que la industria sea rentable y que los operadores dejen de tener tantas pérdidas.
¿Cómo? Proponiendo un modelo para reducir la infraestructura telco a la mitad, es decir, que los cuatro operadores pasen a funcionar en dos redes. De cara a los clientes, explica, esto significaría redes más robustas, que soporten nuevas tecnologías.
Una vez completado este capítulo, se espera que sus dueños opten por la venta. Antes de la salida, eso sí, “quieren ver la transformación”.
Se abre la carrera para encontrar a un nuevo CEO
El pasado 9 de septiembre WOM comunicó la salida de su histórico CEO, el inglés Chris Bannister.
En su reemplazo, asumió de manera interina el argentino y hasta ese entonces chief operating officer (COO), Andrés Ok. De cara a la relaciones institucionales, en tanto, asumió uno de sus directores y expresidente de Telefónica, Claudio Muñoz.
El proceso para encontrar al próximo ejecutivo líder de la telco está abierto, y es liderado por la empresa Egon Zehnder’s.
Ok, cabe decir, está compitiendo en el concurso, que también esta abierto a perfiles internacionales. En caso de no ser seleccionado, podría volver a ser COO.