El cobre sufrió este jueves una fuerte corrección después de varias jornadas marcadas por máximos históricos. En la Bolsa de Metales de Londres (BML) cayó 3,5% y cerró en torno a US$ 6,45 la libra, luego de alcanzar durante la sesión un récord de US$ 6,74. En la bolsa Comex de Estados Unidos, el retroceso fue todavía mayor, de 5,1% hasta US$ 6,47 por libra, lo que redujo drásticamente la prima respecto a los precios de la LME.
Es un giro relevante frente a la trayectoria que venía mostrando. De hecho, pese a esta caída, el metal todavía acumula un avance cercano al 15% durante 2026, impulsado en parte por la expectativa de que Estados Unidos impusiera nuevos aranceles al cobre refinado.
Esa posibilidad llevó a operadores y compradores industriales a trasladar grandes volúmenes del metal hacia Estados Unidos antes de que comenzaran a regir los eventuales gravámenes. Los inventarios en ese país alcanzaron niveles récord, mientras que disminuyó la disponibilidad en otros mercados.
Sin embargo, este jueves Reuters informó que la Casa Blanca todavía no ha tomado una decisión. Según dos fuentes familiarizadas con el asunto, las autoridades están sopesando dos objetivos contrapuestos.
Por una parte, los aranceles podrían incentivar la minería, la fundición y la refinación dentro de EEUU, un país que importa cerca de la mitad del cobre que consume y cuenta con solo dos fundiciones operativas. Por otra, encarecerían un insumo esencial para la construcción, los automóviles, los equipos eléctricos y la electrónica.
Esa preocupación ha ganado peso porque la administración Trump busca demostrar, antes de las elecciones legislativas de noviembre, que sus políticas están reduciendo los costos para los consumidores y las empresas.
En evaluación
La incertidumbre respecto a la política arancelaria en cuestión se remonta a julio de 2025. Entonces, la Casa Blanca impuso un arancel de 50% a productos semielaborados de cobre, como tuberías y cables, pero excluyó al cobre refinado, incluidos los cátodos, y a los concentrados.
Sin embargo, esta última definición no dio por cerrado el asunto. En la misma orden, Trump encargó al secretario de Comercio, Howard Lutnick, actualizar la información sobre la capacidad de refinación estadounidense y la dependencia de las importaciones. Además, debía recomendar si correspondía aplicar un arancel de 15% al cobre refinado desde enero de 2027 y elevarlo a 30% en 2028.
El Departamento de Comercio entregó esa actualización antes del plazo del 30 de junio. Sin embargo, no se conoce la nueva recomendación de Lutnick ni existe una determinación definitiva de Trump, por lo que el mercado asume que siguen bajo evaluación.
Cabe destacar que la caída que registró este jueves el cobre repercutió a nivel local en el dólar, que subió $ 14,1 y cerró en $ 941,9, su mayor avance en tres meses. El peso chileno fue la moneda emergente con peor desempeño de la jornada.