Nuevas perspectivas para Codelco
El presidente José Antonio Kast anunció que, por primera vez en más de 50 años, el gobierno autorizó a Codelco a capitalizar el 100% de las utilidades de su ejercicio 2025, en vez de traspasar esos recursos al Estado. Esta decisión se suma a una serie de medidas complejas, sometidas a un arduo debate y que buscan darle a la compañía el margen financiero necesario para enfrentar, entre otros desafíos, la necesidad de rectificar el rumbo y aprovechar así el actual ciclo alcista del cobre.
Serán aproximadamente US$ 2.422 millones los excedentes que permanecerán en las arcas de Codelco, con el objetivo de contener la deuda, que según la administración actual asciende a US$ 27.000 millones; recuperar su capacidad productiva y, con ello, maximizar su aporte futuro al Estado. De esa cifra, US$ 2.006 millones corresponden a la valorización contable de la participación de Codelco en NovaAndino Litio, su alianza con SQM.
Si bien la capitalización no le proveerá liquidez inmediata, sí le dará algo de holgura financiera.
Si bien, tal como señaló el propio presidente del directorio de Codelco, Bernardo Fontaine, en entrevista con este diario, el rendimiento operacional del negocio del cobre fue acotado en 2025 —representó apenas US$ 400 millones en excedentes— y la capitalización no le proveerá liquidez inmediata a la compañía, sí le dará algo de holgura financiera para enfocarse en sus prioridades estratégicas, ya que evitará endeudarse en unos US$ 2.000 millones para saldar sus compromisos con el Estado.
La deuda es, precisamente, el problema central que la actual administración busca mitigar, y en ese diagnóstico cuenta con el respaldo de quienes ya conocen la institución. Tanto Fontaine como Diego Hernández, expresidente ejecutivo de Codelco, coinciden en que la compañía está atrapada en una suerte de círculo vicioso financiero, obligada a invertir montos enormes solo para seguir operando y a financiar buena parte de su inversión con más deuda. Fontaine ya advirtió que los próximos cuatro años serán complejos. Al mismo tiempo, la empresa deberá reevaluar un plan de inversiones por US$ 34.000 millones para los próximos cinco años, que no cuenta con recursos propios suficientes para ser financiado. Hernández fue todavía más categórico: “La deuda no es pagable”, sostuvo, y advirtió que, al ritmo actual, la compañía nunca terminaría de saldar lo que debe.
El esfuerzo por elevar la eficiencia de Codelco coincide con el desafío de que Chile vuelva a superar el umbral de producción de 6 millones de toneladas de cobre fino al año. Sin embargo, Codelco, que aporta cerca del 25% de ese total, ya puso paños fríos al señalar que, por ahora, su éxito estratégico se medirá por la rentabilidad y la eficiencia operativa por sobre el volumen de extracción.
Ante un mercado del cobre con precios en máximos históricos, impulsados por la transición energética global y las restricciones de oferta del mineral, acelerar la transformación de Codelco es una condición indispensable para capturar las rentas mineras y convertirlas en el motor de la reactivación económica del país.
En este contexto, NovaAndino Litio será una de las palancas relevantes en ese esfuerzo, ya que le permitirá a Codelco capturar de forma directa utilidades operacionales, diversificando sus ingresos. Pero ninguno de estos pasos, por complejos y necesarios que sean, garantiza por sí solo que la producción de la estatal vuelva a crecer. Esa consolidación tomará años y dependerá de que la disciplina financiera que hoy defiende su directorio no termine, otra vez, postergando la inversión que el país necesita para no seguir perdiendo terreno en el mercado global del cobre.
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