La postergada doble vía entre Caldera y Antofagasta volvió a instalarse en la agenda. Nueve de los 10 diputados de las regiones de Atacama y Antofagasta se unieron para pedir al Gobierno una definición presupuestaria y un cronograma concreto para reactivar el proyecto. El único parlamentario que no suscribió la iniciativa fue Carlo Arqueros (Partido Republicano), diputado por Antofagasta. Se trata de una de las principales obras de conectividad pendientes en el norte del país.
Encabezados por los diputados Paula Olmos y Fabián Ossandón, ambos del PDG, los parlamentarios presentaron un proyecto de resolución que solicita al Ejecutivo reconocer la iniciativa como estratégica, priorizar recursos durante la discusión del Presupuesto 2027 y fijar fechas para un nuevo proceso de licitación y el posterior inicio de las obras.
El proyecto considera la ampliación a doble calzada de aproximadamente 466,2 kilómetros de la Ruta 5, entre el término de la concesión Vallenar–Caldera y el acceso a la concesión vial de Antofagasta. La inversión oficial de referencia alcanza los US$ 804 millones.
La iniciativa contempla dos pistas por sentido, mejoras en seguridad vial, pasarelas y paraderos peatonales, zonas de descanso, retornos, áreas de servicios y atención de emergencias, entre otras obras.
Licitación debe ser reformulada
El proyecto había entrado a licitación en octubre de 2024, pero tras sucesivas modificaciones en el calendario, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) dejó sin efecto el proceso el 21 de enero de este año. La cartera explicó entonces que la decisión respondió a complejidades detectadas en las condiciones de construcción y operación de la futura concesión y que las bases serían revisadas integralmente para desarrollar un nuevo diseño y proceso licitatorio.
Es precisamente ese escenario el que llevó a los diputados de ambas regiones a pedir que la reformulación no signifique una nueva postergación.
La diputada Paula Olmos planteó que el tramo cumple un papel relevante tanto para el traslado de personas como para el movimiento de carga entre las dos regiones. “Estamos hablando de seguridad, conectividad y dignidad humana. Atacama y Antofagasta entregan muchísimo desarrollo a Chile. Lo mínimo que podemos pedir es que una parte de ese desarrollo también vuelva a nuestras regiones en mejores carreteras, mayor seguridad y mejor calidad de vida”, afirmó.
El diputado Fabián Ossandón apuntó directamente a la discusión presupuestaria que deberá enfrentar el proyecto. “La doble vía Antofagasta - Caldera no es un lujo. Es seguridad, es conectividad, es desarrollo para el norte”, señaló. Agregó que “la región de Antofagasta y la macrozona norte, que le entrega mucho al país, no puede seguir esperando”.
Logística, minería y empleo
La Ruta 5 en este tramo es uno de los principales corredores terrestres para el transporte asociado a la actividad minera y productiva de Atacama y Antofagasta. El actual trazado opera mayoritariamente como una vía bidireccional y registra circulación de vehículos particulares, buses de trabajadores y transporte de carga pesada y sobredimensionada.
La diputada Marcela Hernando (PR) puso el foco en el efecto que tendría mantener pendiente la inversión sobre las actividades productivas de ambas regiones. “No concretar la doble vía es un mal negocio para todos, genera pérdidas millonarias en logística y pone en riesgo diario a nuestros pequeños mineros y transportistas”, afirmó.
Cristian Tapia (PPD) también apuntó a las condiciones de tránsito que enfrentan trabajadores y habitantes de la zona. “El tema de la doble vía no es un lujo, es un tema de seguridad”, sostuvo, aludiendo al desplazamiento semanal de miles de trabajadores hacia las faenas mineras y al tránsito de familias entre ambas regiones.
Los parlamentarios también plantearon que la magnitud de la inversión podría transformarse en una fuente de actividad para proveedores y empresas regionales durante su construcción.
El diputado Jaime Mulet (FRVS) sostuvo que “puede generar además empleo, que es lo que falta tanto en Atacama como en Antofagasta. Genera trabajo, inversión importante”.
Jaime Araya (PPD), en tanto, vinculó el avance de la obra a la situación laboral y empresarial de la zona. “Santiago no es Chile” y, “en plena crisis de empleo, esto es una oportunidad para dinamizar a las pequeñas y medianas empresas” de ambas regiones, señaló.
El proyecto de resolución solicita ahora al Ejecutivo y al MOP entregar una hoja de ruta para la iniciativa, incluyendo su financiamiento y las fechas previstas para retomar la licitación de la concesión Caldera-Antofagasta.