El auge de Vaca Muerta, uno de los principales polos de producción de petróleo y gas de Argentina, abre nuevas oportunidades para la actividad portuaria del Biobío. Puerto Coronel busca aprovechar el crecimiento del yacimiento para convertirse en una puerta de entrada de maquinaria, equipos e insumos provenientes de Asia, que luego serían transportados por tierra hasta la provincia argentina de Neuquén.
La apuesta apunta a ampliar la relación comercial que el terminal ya mantiene con esa provincia. Durante la última temporada, Puerto Coronel movilizó más de 3.000 contenedores de productos agroindustriales argentinos y ahora busca incorporar nuevos flujos de carga en sentido contrario, vinculados principalmente a la industria energética.
El desafío del terminal responde al volumen productivo de la cuenca argentina, que en julio registró 916 mil barriles diarios de petróleo, con 643 mil aportados por Vaca Muerta, formación que concentra el 61% de la producción de gas de ese país.
Ante esta demanda, el puerto llevó su oferta hasta feria AOG Patagonia 2026, realizada recientemente Neuquén, donde apostó por consolidarse como un actor clave para la cadena de suministro de la industria y proyectar al Biobío como una vía de conexión con los mercados del Pacífico, basándose en la capacidad instalada de más de 100 mil metros cuadrados destinados al bodegaje.
Desafío importador
“Tenemos una relación concreta con Neuquén y queremos hacerla crecer. No venimos sólo a presentarnos: hoy movilizamos carga agroindustrial de la provincia y también estamos recibiendo cargas de proyecto. Para determinados insumos provenientes de Asia, ingresar por el Pacífico y continuar por tierra hasta Neuquén puede significar menores tiempos de tránsito y costos competitivos frente a las rutas del Atlántico”, señaló el gerente general de Puerto Coronel, Patricio Román.
Por su parte, el gerente comercial del terminal, Javier Lobo, añadió que el desafío es compensar los flujos de movimiento portuario. “Hasta ahora nuestra relación con Neuquén ha estado muy vinculada a cargas de exportación. La oportunidad que vemos es avanzar también en las importaciones que requiere el crecimiento de Vaca Muerta, particularmente equipos, insumos y cargas de proyecto provenientes de Asia. Ahí creemos que el Biobío puede jugar un rol más importante”, argumentó.
La consolidación de esta ruta de transferencia enfrenta requerimientos de infraestructura fronteriza. El cónsul general de Chile en Neuquén, Alejandro Gibbons, afirmó que “Neuquén necesita una conexión más próxima con el Océano Pacífico, porque los puertos del Atlántico están bastante lejos y muchas de las maquinarias que requiere su desarrollo, se producen en países de esa cuenca”.
Fronteras operativas
Bajo esa premisa, Gibbons detalló que “la presencia de Puerto Coronel en AOG abre una posibilidad concreta para fortalecer la conectividad y generar nuevas oportunidades para las economías de Chile y Argentina”.
Agregó que el funcionamiento del paso Pino Hachado y la proyección de Pichachén operan como ejes logísticos.
A largo plazo, las proyecciones comerciales abordan alternativas para la salida de la producción de gas argentino hacia mercados internacionales. El terminal incorpora a su análisis la infraestructura de la red del Gasoducto del Pacífico, una operación que requerirá nuevas inversiones, estudios técnicos, acuerdos comerciales y autorizaciones para concretar la integración logística.