Inditex recuperó este lunes su corona de mayor compañía de la Bolsa española por capitalización bursátil cuatro meses después de que Santander se la arrebatara. Entonces lo hizo por primera vez desde 2018. La dueña de Zara cerró con un tamaño de 172.724 millones de euros, frente a los 171.358 millones del banco presidido por Ana Botín.
El cambio de posiciones en el ránking se produjo ayer en una jornada de fuerte castigo para la banca europea, que llevó a la entidad española a bajar un 2,18%.
Los analistas confían en la compañía como un puerto a salvo de las marejadas que pueden traer consigo el adelanto electoral en España y las subidas de los tipos de interés emprendidas por los bancos centrales.
Inditex es una empresa generadora de caja y con mucho efectivo en cartera, con lo que puede sacar jugo a un entorno de tipos más altos.
"Sigue demostrando una capacidad difícil de replicar para adaptar rápidamente su oferta a la demanda, combinando crecimiento, elevada rotación de inventario y unos márgenes propios de compañías mucho más prémium", comenta José Francisco Ibañez, analista de Renta Variable de Tressis.
Los expertos señalan que sus ventas siguen creciendo a buen ritmo, el margen bruto vuelve a mejorar y el comienzo de la campaña otoño/invierno ha sido positivo. Consideran que la fortaleza de su modelo logístico y comercial le permite seguir ganando cuota incluso en un entorno de consumo más exigente.
En XTB creen que el nuevo sistema de etiquetado y el autopago mejorarán la experiencia de compra del consumidor, a la vez que seguirá favoreciendo la operatividad de las tiendas. 