Un ingeniero chileno radicado en Estados Unidos está detrás de una nueva firma de capital de riesgo que busca aprovechar el crecimiento que generará la inteligencia artificial (IA) dentro de los próximos años, apostando principalmente en startups tecnológicas lideradas por emprendedores latinos con planes de expansión en ese mercado.
Se trata de Francisco Mariscal, cofundador y vicepresidente de Angeles Ventures, que acaba de levantar un fondo de venture capital de US$ 20 millones, con base en Chicago y Miami. El fondo de la firma se enfocará en el crecimiento económico del mercado latino en ese país y cerrar la brecha de financiamiento que enfrentan sus fundadores.
La trayectoria de Mariscal combina finanzas y emprendimiento. Estudió ingeniería civil industrial en minería en la Universidad Católica y luego un magister en Finanzas en la misma casa de estudios. Su carrera profesional comenzó en banca de inversión, en Citi, donde adquirió experiencia en análisis de empresas, mercados y crecimiento a gran escala.
“Luego pasé al mundo startup como fundador y empleado temprano en otras compañías”, dijo. Junto a unos socios creó una firma tecnológica orientada al sector dental y pasó por la fintech Creditú.
Su llegada a EEUU fue en 2020, año en que cursó un MBA en la Northwestern University y orientó su carrera hacia el capital de riesgo. Comentó que ese año se integró a Angeles Investors, una red de inversionistas ángeles enfocada en impulsar a los fundadores latinos en su llegada al mercado estadounidense.
“En pocos años creció y reunió a cerca de 700 miembros”, dijo.
Fondo y tesis de inversión
Mariscal llegó en 2022 y al año siguiente fue ascendido como vicepresidente y cofundador. Los otros socios son Adela Cepeda y David Olivencia.
“Angeles Ventures nace como la evolución de Angeles Investors. Creemos que los mercados de crecimiento exponencial, como el latino, van a proveer rendimientos mayores al del mercado y se van a ver startups exitosas, y a muchos fundadores cuando llegan a EEUU les faltan redes contacto, ahí es donde queremos apoyar”, explicó.
Esta, agregó, es la base de su tesis de inversión. Apuntan a startups tecnológicas en sectores como inteligencia artificial, software, fintech, servicios financieros y logística.
Las startups que se seleccionan deben tener ingresos de unos US$ 100 mil anuales y estar en etapa semilla. El ticket de inversión promedio es de US$ 500 mil.
Mariscal dijo que ya comenzaron a ejecutar el fondo y ya han invertido en nueve compañías, entre ellas, CodeGPT, fundada por chilenos y que está basada en Miami.
“Vamos a invertir en total en unas 30 compañías a un ritmo de cinco a 10 por año y reservaremos el 30% del fondo para rondas de seguimiento”, comentó.
Consultado por el mercado chileno, Mariscal señaló que el país cuenta con talento técnico y estabilidad institucional, aunque subrayó la necesidad de que las startups locales “piensen global desde el inicio” y construyan redes internacionales robustas.