El dólar revirtió su caída inicial y terminó este miércoles al alza, en medio de las fuertes pérdidas del cobre, en un entorno donde los activos de riesgo sufrieron a lo largo de todo el mundo.
La paridad llegó a caer hasta los $ 854,6 a media mañana, pero al cierre se quedó a $ 862,9 en las pantallas de Bloomberg, con un alza de $ 2,2 frente a la víspera. Analistas han señalado que la marca de $ 860 significa un soporte importante para el tipo de cambio.
El dollar index -un indicador del dólar global- subía 0,2%, mientras que la curva de rendiminetos del Tesoro se empinó levemente. En cuanto a los commodities, los futuros del cobre cayeron alrededor de 3,5% para transar en US$ 5,87 por libra, y los metales preciosos borraron sus fuertes ganancias matinales.
"Hubo un peor ambiente para los activos de riesgo, y también un impacto en materias primas como el cobre. Este ambiente de cautela ya de por sí hace que el dólar global se aprecie, súmale el cobre y tienes un impulso mayor para que se debilite nuestra moneda. Para hacerse una idea, el sector de software de Estados Unidos ha caído 30% recientemente, siendo el sector de mayor crecimiento de la última decada, y al mismo tiempo también el que concentra una gran cantidad de empresas en el mundo de venture capital", dijo a DF el gerente de inversiones de Patrimore, Fernando Slebe.
Bci Estudios calcula que el valor razonable del dólar-peso es de $ 880 mirando hacia final de año. "A pesar del optimismo que llevó al cobre a máximos, se prevé una corrección técnica hacia su nivel fair value estimado en US$ 5,2 la libra. Los niveles actuales exceden los fundamentos de largo plazo debido a factores especulativos y de abastecimiento precautorio, proyectándose una estabilización en torno a los US$ 5,3 hacia finales de año según nuestro escenario base", detalló en un informe especial.
En todo caso, los agentes extranjeros retomaron el desarme de posiciones contra el peso chileno en el mercado derivado, después de una corta pausa, llegando a unos US$ 4.700 millones netos, muy lejos de los US$ 9.600 millones que alcanzaron a mediados de enero.
Hubo novedades en el calendario económico. El índice ISM de servicios arrojó 53,8 puntos en la lectura de enero, ligeramente sobre el pronóstico de consenso, y así alargó su extensa racha en zona de expansión (sobre 50 puntos), lo que siembra dudas sobre cuánto espacio tendrá la Reserva Federal para seguir bajando las tasas. Previamente esta semana, el índice ISM manufacturero sorprendió en el mismo sentido, al cortar una larga racha en zona de contracción.
Y mientras el reporte ADP de nóminas privadas resultó ser más débil de lo esperado esta mañana, el mercado espera más bien que pronto se reanuden las publicaciones de datos oficiales en EEUU, Un cierre de Gobierno parcial, resuelto anoche, hizo que se tuvieran que postergar reportes importantes. Las nóminas no agrícolas, inicialmente agendadas para el viernes, quedaron reagendadas para la próxima semana.