La Comisión de Evaluación Ambiental (Coeva) de Antofagasta aprobó este miércoles la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto “Modificación y continuidad operacional Rajo Mirador y El Llano con aumento de capacidad en depósito de ripios Tesoro” de Minera Centinela, iniciativa que contempla una inversión superior a US$ 7 millones.
De este modo, la instancia desarrolló su primera sesión desde el inicio del nuevo gobierno, y estuvo encabezado por la nueva delegada presidencial, Katherine López.
Antecedentes del proyecto
El proyecto busca habilitar la explotación de la fase 5 en el rajo Mirador y la fase 4 en El Llano. En conjunto, se proyecta la extracción de cerca de 45 millones de toneladas de sulfuros y 40 millones de toneladas de óxidos de cobre, lo que permitirá extender en seis años la vida útil de estas áreas de la operación.
Además, considera la adecuación del depósito de ripios Tesoro para responder a los nuevos requerimientos operacionales.
El gerente general de Minera Centinela, Nicolás Rivera, valoró la aprobación del proyecto y señaló que “estamos en una etapa decisiva para Minera Centinela. La aprobación de este proyecto habilita un nuevo salto en nuestro crecimiento y fortalece nuestra capacidad de desarrollo con miras a aumentar nuestra productividad, competitividad y tener un desempeño socioambiental cada vez más robusto”.
Próximos desafíos
El principal ejecutivo agregó que, en paralelo, la compañía enfrenta desafíos relevantes hacia 2026: “Seguiremos avanzando en el Depósito de Relaves en Rajo, un hito en sostenibilidad, y esperamos comenzar el comisionamiento de la nueva concentradora, clave para proyectar la operación por al menos 30 años más, con foco en seguridad, excelencia operacional y valor compartido para Sierra Gorda y la región".
Al ser un proyecto de continuidad operacional no requiere fase de construcción, ya que la explotación de las fases nuevas de Mirador y El Llano utilizarán las instalaciones y servicios existentes de las líneas de óxidos y sulfuros de Minera Centinela.