En su primera comparecencia en el cargo ante la Comisión de Minería de la Cámara de Diputados, el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, delineó la que será su hoja de ruta en la cartera y, aunque Codelco no fue uno de los temas que ahondó durante su exposición inicial, tras una serie de dardos de los diputados contra la estatal, la situación de la cuprera y la postura del gobierno se convirtieron en protagonistas de la sesión.
“La situación de Codelco, créanme, es bien compleja y la estamos monitoreando desde Minería y Hacienda, y vamos a asistir con una mirada muy crítica de la gestión a la próxima junta de accionistas (20 de abril), con muchas de estas preguntas”, sostuvo.
Las preocupaciones no son solo por la producción, sino que también por la seguridad, a la luz del fatal accidente en El Teniente.
Mas usó de ejemplo el debate que se ha generado por los costos de remodelación del edificio de la cuprera, que se han disparado seis veces, y agregó: “Lamentablemente eso no solo pasa con el edificio, pasa con Rajo Inca y Chuquicamata Subterráneo, donde están involucrados miles de millones de dólares adicionales”.
Su análisis también incluyó las finanzas de Codelco e indicó que mientras sus aportes al Estado han sumado cerca de US$ 7 mil millones entre 2022 y 2025, la deuda de la firma ha crecido en US$ 8.700 millones. “O sea, nos hemos endeudado para pagar los impuestos a Chile. Eso no es sostenible. Acá hay que hacer cambios mayores”.
“Para que Codelco siga siendo la gran compañía de todos los chilenos, tenemos que hacer cambios mayores -insistió-. Y es a través del directorio, que tiene su propio directorio, pero Hacienda y Minería lo están supervisando como accionistas, que vamos a entrar fuerte. Créame, presidente”, dijo dirigiéndose al diputado Cristián Tapia, quien lideró las críticas contra la gestión de Máximo Pacheco.
“Para que Codelco siga siendo la gran compañía de todos los chilenos, tenemos que hacer cambios mayores”, dijo.
Litio y tierras raras
“¿Qué piensan ustedes de Novandino y la Estrategia Nacional del Litio?”, le preguntó Tapia después de entregarle el informe de la comisión investigadora que cuestionó el acuerdo con SQM. Mas reafirmó la posición que marcó Mara Sedini antes de que asumiera el actual gobierno: “Este acuerdo, si ha pasado todos los capítulos legales, le vamos a dar seguridad de que opere”.
Sobre la estrategia impulsada por el exPresidente Boric, confirmó que “vamos a revisarla, en el sentido de darle más seguridad a los inversionistas. En nuestra visión, son los privados los que tienen que tirar el carro, por lo tanto, quisiéramos más privados y menos Estado. Tenemos que ver cómo lo hacemos”.
Sobre las tierras raras y la reciente declaración firmada con Estados Unidos para colaborar en el desarrollo de minerales, el biministro enfrió las críticas de los diputados diciendo que “más que un acuerdo, es una declaración muy sencilla, que manifiesta intereses y no nos amarra a nada. Esto debe resguardar nuestra libertad y, créanme, vamos a preocuparnos de aquello”.
Hoja de ruta
Con el objetivo de “desatar” la inversión y crear empleo, Mas indicó que sus ejes de trabajo hoy están en: evaluar mecanismos de invariabilidad tributaria para fomentar las inversiones de largo plazo; agilizar los permisos sectoriales y reducir al menos en 30% los plazos; impulsar una reforma al amparo minero para ordenar el régimen de las patentes y evitar la especulación; analizar un paquete de medidas tributarias y regulatorias que fomenten la exploración; elaborar un estatuto especial para incentivar el desarrollo de proyectos estratégicos, como tierras raras; crear sandboxes regulatorios para que empresas y startups hagan pruebas tecnológicas en faenas; e impulsar el desarrollo de capital humano.
Además, hizo hincapié en la necesidad de modernizar el gobierno corporativo de la Enami, donde estudian si presentarán indicaciones al proyecto que revisa el Congreso, y a la creación de una plataforma que visibilice en qué se usan los recursos del royalty.
Respecto del recorte de 3% en la cartera, descartó bajas en Enami, Cochilco y Sernageomin, valorando su relevancia para el sector.