La comisión de Hacienda del Senado fue la instancia escogida por el ministro del ramo, Jorge Quiroz, para anticiparle a parlamentarios uno de los planes que está preparando para engrosar los fondos soberanos.
Hoy, instrumentos como el Fondo de Estabilización Económica y Social (FEES) representan el equivalente a apenas un 1% del Producto Interno Bruto (PIB), en circunstancias de que en la crisis financiera global de 2008 dicha proporción ascendía a cerca de 14% del tamaño de la economía.
Con esto en mente, el titular de las finanzas públicas informó hoy a los senadores de la citada instancia que prepara un programa con el que busca engrosar el tamaño del FEES, que a diciembre del 2025 totalizaba apenas US$ 3.889 millones.
Así, especificó que se analizará el portafolio total de activos que posee hoy el Estado de Chile, en especial los inmobiliarios y bienes raíces, para analizar su potencial enajenación y, de esta manera, destinar estos recursos para inyectarlos al FEES.
Según explicó ante los parlamentarios, la dificultad de registrar superávits en las operaciones del sector público complejizan la tarea de destinar esos recursos a los fondos soberanos, por lo que se optará por enajenar ciertos activos menos líquidos en posesión del Estado -como terrenos y propiedades- para convertirse en activos más líquidos, invertidos en el FEES o en el otro fondo soberano de tamaño del Fisco: el Fondo de Reserva de Pensiones (FRP).
"Avanzar en la recomposición de los fondos soberanos es una tarea bien compleja, porque si se van a restituir los fondos soberanos, uno necesita no solo ir reduciendo el déficit, sino que necesita superávit y darle la vuelta a la tendencia al déficit. Ya es complejo generar superávit. Es aún más complejo y en esa materia un tema que nosotros vamos a trabajar, y quiero adelantarles, es mirar el portafolio completo del Gobierno de otra manera, porque el Estado de Chile tiene un portafolio de distintos activos, y cuando hablamos de recuperar el Fondo de Estabilización Económico y Social estamos hablando de recuperar esa parte del portafolio que es líquida, que está en instrumentos que es de fácil liquidación, y eso significa que a lo mejor hay otros activos no líquidos que tenemos que convertirlos en líquidos", dijo el secretario de Estado.
De hecho, planteó que hay terrenos de propiedad del Estado -en algunos casos, por 150 años- que no están siendo utilizados y que podrían destinarse a desarrollos inmobiliarios. Agregó que cerca de un tercio de la zona norte y otro tercio de la sur corresponden a territorio en posesión del Estado de Chile.
El secretario de Estado planteó que incluso se puede pensar en enajenar terrenos para destinarlos al desarrollo de la industria minera.
"Vamos a tener un desarrollo muy grande y -en un minuto- tal vez pensar en torno al desarrollo minero cómo uno va como Estado vendiendo ciertos activos y va convirtiendo esos activos no para gastárselos, sino que para ir reconstituyendo este fondo del Estado", manifestó.
"Estamos en un mundo geopolítico mucho más complejo y esas transformaciones de activos, desde ilíquidos a líquidos y que hay que ir de a poco haciéndolo, hay que hacerlo con planificación, con consenso, con acuerdos, con las regiones. Estas cosas funcionan cuando hay acuerdos con los municipios, con las comunas, haciendo de a poco e ir aprendiendo de las experiencias, pero irlo haciendo durante los períodos positivos, que es cuando se puede hacer", adelantó.
Propiedades como herencia
Ya este martes en un seminario de la Sofofa y la UDD, el ministro de Hacienda había adelantado que el Ejecutivo buscaba desprenderse de herencias vacantes en el sector público que se traducen en inmuebles abandonados o utilizados por funcionarios públicos.
En principio, habló de 1.200 inmuebles.
"Las vamos a vender todas. Ahí hay unos US$ 200 millones, US$ 300 millones de recaudación. Está lleno de bienes. Los ministerios, las reparticiones, incluso algunos refugios en La Parva de ministerios. Los vamos a vender. Vamos a recuperar el principio ético, porque esto ya no es solamente economía. Aquí hay un principio ético del manejo de la Hacienda Pública, el celo en el manejo de la Hacienda Pública, el celo que estamos administrando dinero de otros, dineros de todos los chilenos. Cada lápiz que se toma, cada luz que se apaga, cada viaje que se toma, es plata de todos los chilenos. Y ese es el sentido republicano, en un sentido amplio no político, que debemos recuperar. Y eso es gestión, pero es gestión con ética", manifestó.