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Columnistas

Agenda laboral: la clave está en girar hacia la eficiencia y los incentivos

JORGE HERMANN Economista

Por: Equipo DF

Publicado: Jueves 29 de enero de 2026 a las 04:00 hrs.

El Gobierno del Presidente electo, José Antonio Kast, asumirá el 11 de marzo con el desafío de crear 700 mil nuevos empleos para que nuestra tasa de ocupación (15 a 64 años) converja hacia el 70% promedio de la OCDE. El comienzo es complejo, porque se enfrenta una transición demográfica adversa y los costos laborales aumentaron cerca de 40% en durante el actual Gobierno por las leyes de salario mínimo, 40 horas y la reforma de pensiones. Frente a un desempleo proyectado del 8,6% para 2025, es necesario que la estrategia gire desde la rigidez hacia una estructura de incentivos que estimule la eficiencia del mercado laboral.

Una primera medida es la adaptabilidad con pactos de jornadas mensuales y el uso de bolsas de horas extraordinarias. Y, junto a ello, incorporar la compensación de horas extras por vacaciones, permitir alternativas de inicio y término de la jornada, y adelantar el horario de salida disminuyendo el tiempo de colación. Para el adulto mayor, sería fundamental habilitar bandas horarias o libre elección de entrada y salida, facilitando la inclusión laboral.

“Es recomendable fusionar los programas actuales en un Subsidio Unificado al Empleo, focalizado en mujeres, jóvenes y mayores de 55 años, que cubra entre el 20% y 50% del ingreso bruto”.

En segundo lugar, se propone un shock integrado de empleabilidad y capital humano. Dado que subsidiar la contratación sin cerrar brechas de competencias resulta ineficiente, es recomendable avanzar en fusionar los programas actuales en un Subsidio Unificado al Empleo, focalizado en mujeres, jóvenes y mayores de 55 años, y que cubra entre el 20% y 50% del ingreso bruto.

Esto debería vincularse directamente con la modernización del Sence (Boletín N°12.487-05), reorientando la franquicia tributaria exclusivamente hacia competencias efectivas y dejando de financiar cursos sin impacto productivo. El objetivo es que el subsidio y la capacitación actúen como un solo motor laboral.

Otro eje es la sala cuna universal. El proyecto actual, basado en una cotización extra del 0,3%, presenta riesgos para la formalidad. Una alternativa superior es garantizar un costo cero por medio de utilizar los excedentes de rentabilidad del Seguro de Cesantía. En vista de que este fondo acumula un stock histórico superior a US$ 15.400 millones, usar una fracción permitiría financiar el beneficio sin tocar ahorros individuales ni subir impuestos. A esto habría que sumar el reconocimiento de cuidadoras en zonas rurales o aisladas y la fijación de aranceles cada año.

La certeza jurídica también es clave. Necesitamos una Dirección del Trabajo pro empleo, que reduzca la ambigüedad de sus dictámenes y priorice la conciliación sobre la judicialización. Asimismo, la informalidad laboral se combate facilitando la formalización de las empresas a través de reducir la burocracia municipal con procesos digitalizados.

Finalmente, no hay espacio para la negociación ramal, que ignora la heterogeneidad de las empresas, ni para indemnizaciones a todo evento que aumentan el costo laboral. La invitación es a construir una agenda pragmática, basada en el crecimiento y la libertad de emprender.

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