A más de dos años del ingreso de Antofagasta plc, brazo minero del Grupo Luksic, a la peruana Buenaventura, la compañía ve espacio para aprovechar la experiencia de su socio chileno en el desarrollo de sus proyectos de cobre.
El gerente general de Buenaventura, Leandro García, hizo un balance “muy positivo” de la relación entre ambas compañías y destacó la complementariedad de sus capacidades.
“Buenaventura cuenta con una sólida trayectoria en metales preciosos y minería subterránea, mientras que Antofagasta posee una amplia experiencia en cobre y operaciones de tajo abierto. Esta combinación de conocimientos y experiencias fortalece el intercambio de mejores prácticas y enriquece nuestra visión de negocio”, señaló a DFSUD el ejecutivo.
Antofagasta ingresó a la propiedad de Buenaventura en diciembre de 2023, cuando adquirió cerca del 19% de la compañía peruana.
En ese sentido, García sostuvo que “la presencia de un accionista de la calidad y reputación de Antofagasta constituye además una señal de confianza en nuestro portafolio de activos, en nuestra estrategia de crecimiento y en el potencial de la minería peruana.”
En una entrevista con DF en 2024, el presidente ejecutivo de Antofagasta Minerals, Iván Arriagada, explicó que uno de los atractivos de Buenaventura era el potencial de la minera peruana para aumentar con el tiempo su exposición al cobre, pese a que históricamente sus operaciones y proyectos han estado ligados al oro.
La mirada puesta en Trapiche
Ese potencial comienza a reflejarse en los planes de crecimiento de Buenaventura. Si bien la prioridad de corto plazo de la compañía está en consolidar el ramp-up de San Gabriel, su proyecto de oro, y continuar incrementando la producción de plata en Uchucchacua-Yumpag, hacia adelante la minera avanza en proyectos como Trapiche y Coimolache Sulfuros que, según García, “representan una oportunidad estratégica para fortalecer nuestra presencia en cobre, un metal de creciente demanda global”.
Trapiche es uno de los proyectos de crecimiento con los que Buenaventura busca fortalecer su presencia en cobre. En su última conferencia de resultados, la minera señaló que el aumento del precio del metal ha acercado la posibilidad de explotar los sulfuros primarios ubicados bajo los sulfuros secundarios del depósito.
La compañía estima que en un plazo de entre un año y un año y medio podrá determinar si esa alternativa constituye un negocio viable. En paralelo, continuará trabajando en reducir los riesgos asociados al proyecto, entre ellos el camino de acceso, la línea eléctrica y las licencias, además de profundizar el análisis del consumo de ácido.
Una inversión que gana peso para Antofagasta
Mientras Buenaventura evalúa cómo sacar partido de las capacidades de su socio, la minera peruana también ha comenzado a adquirir una mayor relevancia financiera dentro de Antofagasta.
Durante el primer semestre de 2026, el brazo minero de los Luksic recibió US$ 47,5 millones en dividendos de Buenaventura, frente a US$ 14 millones durante el mismo período del año anterior.
La participación en resultados de empresas asociadas y joint ventures de Antofagasta alcanzó US$ 164,4 millones durante los primeros seis meses del año, frente a los US$ 33,3 millones en igual periodo de 2025. La compañía explicó que el aumento fue principalmente “debido a una mayor aporte de Compañía de Minas Buenaventura S.A.A”.
Durante el segundo trimestre, Buenaventura reportó ingresos por US$ 529 millones, un alza de 43% interanual, mientras su Ebitda de operaciones directas llegó a US$ 277 millones. La compañía cerró el período con US$ 759 millones en caja y una posición de caja neta cercana a US$ 67 millones.
García señaló que “en términos generales, nuestra estrategia busca mantener un equilibrio entre generación de caja, crecimiento rentable, reposición de reservas y una asignación disciplinada del capital.”
El ejecutivo señaló que ve con optimismo y con una perspectiva de largo plazo la relación con Antofagasta. En ese sentido afirmó que “vemos espacio para seguir compartiendo experiencias en gestión minera, desarrollo de proyectos, seguridad, sostenibilidad e innovación”.