DOLAR
$981,70
UF
$41.194,55
S&P 500
7.757,22
FTSE 100
10.751,92
SP IPSA
11.315,26
Bovespa
206.379,95
Dólar US
$981,70
Euro
$1.102,80
Real Bras.
$195,37
Peso Arg.
$0,64
Yuan
$147,05
Petr. Brent
17,76 US$/b
Petr. WTI
17,76 US$/b
Cobre
17,76 US$/lb
Oro
17,76 US$/oz
UF Hoy
$41.194,55
UTM
$72.151,00
¿Eres cliente nuevo?
REGÍSTRATE AQUÍLa disputa diplomática sobre lo ocurrido con el exPresidente Pedro Castillo demuestra que la región está cada vez más dividida.
Por: Michael Stott
Publicado: Viernes 23 de diciembre de 2022 a las 04:00 hrs.
Editor para América Latina
¿Cuándo un golpe no es un golpe? La respuesta en América Latina hoy depende de su política.
Un golpe solía ser sencillo. En un guión que se hizo deprimentemente familiar en el siglo pasado, una junta general o militar tomaba el poder, respaldada por tropas y tanques, y a veces por la CIA.
Hoy en día, la situación es mucho más complicada. Los golpes militares casi han desaparecido en América Latina, pero en su lugar la región ha creado todo un género de etiquetas alternativas para la destitución de un presidente electo o la subversión de la democracia: el “golpe blando”, el “autogolpe”, el “golpe judicial” e incluso, en palabras del exPresidente boliviano, Evo Morales, “la guerra híbrida de la derecha internacional”.
La crisis actual en Perú por el juicio político y el arresto del exjefe de Estado, Pedro Castillo, y el abismo diplomático sobre cómo interpretarlo ilustran vívidamente cuán polarizada se ha vuelto la definición de golpe.
“Critican a la justicia cuando va tras un izquierdista, pero no cuando va tras alguien como (el exPresidente peruano) Pedro Pablo Kuczynski, quien es visto como un neoliberal”.
Castillo, un exmaestro de escuela primaria del altiplano andino que ganó las elecciones de 2021 con una candidatura marxista, anunció el 7 de diciembre que cerraría el Congreso, asumiría poderes de emergencia y se haría cargo del Poder Judicial para reescribir la Constitución. Esperaba adelantarse al Congreso, que debía votar una moción para acusarlo por presunta corrupción.
La toma del poder fracasó espectacularmente cuando el Legislativo votó abrumadoramente a favor de destituirlo y juramentó a la vicepresidenta Dina Boluarte como su sucesora. Luego, la policía arrestó al exmandatario por cargos de rebelión, lo que provocó protestas de miles de sus seguidores y la imposición del Estado de Emergencia por parte de Boluarte.
¿Fue un golpe?
¿Castillo intentó un golpe de Estado? Boluarte rápidamente lo etiquetó como tal, junto con la mayoría de las instituciones de Perú. Human Rights Watch calificó la medida de Castillo como “un autogolpe”. Estados Unidos, el Reino Unido y la UE reconocieron a Boluarte como líder legítima del país y enfatizaron la necesidad de apoyar la democracia y promover el diálogo pacífico.
Sin embargo, algunos de los presidentes de izquierda de la región vieron a Castillo como la víctima de un golpe más que como el perpetrador. Los mandatarios de México, Argentina, Colombia y Bolivia emitieron un comunicado declarándolo “víctima de acoso antidemocrático” y llamando a las instituciones peruanas “a abstenerse de revertir la voluntad del pueblo expresada en un voto libre”.
El mexicano Andrés Manuel López Obrador, quien calificó los hechos como un “golpe suave”, se negó a reconocer a Boluarte y le ofreció asilo político a Castillo y su familia, a pesar de que algunos de ellos están siendo investigados por cargos de corrupción. Perú expulsó al embajador de México en protesta.
Carlos Malamud, un experto en América Latina del Real Instituto Elcano en Madrid, dijo que la indignación de la izquierda era parte de “una historia de victimización contada por los progresistas durante la última década sobre cómo los gobiernos elegidos por el pueblo pueden ser destituidos del poder por golpes de Estado provenientes de protestas callejeras, el parlamento o el poder judicial”.
Los ejemplos incluyen a la exPresidenta brasileña Dilma Rousseff, acusada en 2016; Morales, quien renunció después de protestas callejeras masivas en 2019, y la vicepresidenta y exPresidenta argentina Cristina Fernández, declarada culpable de corrupción este año.
Versiones encontradas
Esta vez, la posición de López Obrador sobre Perú fue cercana a la adoptada por las naciones de extrema izquierda de Cuba, Venezuela, Nicaragua, Bolivia y partes del Caribe, quienes emitieron un comunicado mientras el grupo ALBA denunciaba “un complot político creado por las fuerzas de derecha contra el Presidente Constitucional Pedro Castillo, obligándolo a tomar medidas que luego fueron utilizadas por sus enemigos en el parlamento para derrocarlo”.
Michael Shifter, expresidente del Diálogo Interamericano en Washington, criticó “la falta de coraje al tomar una posición sobre lo que sin duda fue un autogolpe (de Castillo)”.
“Critican a la justicia cuando va tras un izquierdista que es de su club pero no la critican cuando va tras alguien como (el exPresidente peruano) Pedro Pablo Kuczynski, que es visto como un neoliberal”, dijo. “Hay tanta hipocresía”.
Es poco probable que desaparezca el debate polarizado sobre lo que constituye un golpe. Como dijo Malamud: “En América Latina, cuando quieres llamar a algo por un nombre en particular, lo haces, independientemente de los hechos. El realismo mágico siempre se impone y todo se vuelve posible”.
La instancia también aprobó el Estatuto de Promoción de la Innovación impulsado por el Ejecutivo, que da un crédito tributario de 35% y exención de ganancias de capital a quienes inviertan en startups certificadas por Corfo.
El ministro de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje, anunció además que para 2027 se contemplan 20 mil cupos para viviendas industrializadas, frente a las 3 mil unidades que actualmente se desarrollan al año.
"La responsabilidad penal podría configurarse “si se acredita que quienes administraban los fondos abusaron de sus facultades o actuaron de manera manifiestamente contraria al interés de los afiliados, causando perjuicios y concurriendo los demás requisitos del delito de administración desleal", advierte la abogada Macarena Iturra.
La plataforma llevó el caso ante el Tribunal de la Libre Competencia, solicitando modificar las bases del concurso que se encuentra en marcha. La firma pidió suspender el proceso, pero el organismo rechazó la medida.
Sin embargo, solo el 10% del capital de riesgo disponible se orienta a deep tech, según un diagnóstico de BID Lab elaborado con Ematris en enero de 2026. Revisa aquí la nota completa
Sin embargo, solo el 10% del capital de riesgo disponible se orienta a deep tech, según un diagnóstico de BID Lab elaborado con Ematris en enero de 2026. Revisa aquí la nota completa