Donald Trump inició su segundo mandato con el control republicano de ambas cámaras del Congreso, una ventaja política que podría desvanecerse en las elecciones legislativas del 3 de noviembre. A menos de dos semanas de los comicios, las encuestas y proyecciones electorales muestran un escenario cada vez más favorable para que los demócratas recuperen la Cámara de Representantes, mientras también se abre una disputa por el Senado. Un cambio que podría tener consecuencias que van mucho más allá de la agenda legislativa del mandatario, abriendo la posibilidad de un tercer juicio político en su contra.
En las midterms del 3 de noviembre se renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 puestos del Senado. Según el promedio de encuestas de RealClearPolitics, los demócratas aventajan a los republicanos por 50,9% frente a 42,3% en intención de voto para el Congreso.
Para el investigador senior del American Enterprise Institute, John Fortier, ese escenario podría tener consecuencias directas. “Creo que es altamente probable que una Cámara controlada por los demócratas someta a Donald Trump a un impeachment”, afirmó a DF.
Más enfático fue el editor general de Sabato’s Crystal Ball y académico de la Universidad de Virginia, Kyle Kondik: “Estoy seguro de que utilizarán sus facultades de investigación contra esta administración”.

Faltas que le atribuyen
Para avanzar en esa dirección, el representante demócrata Steve Cohen, miembro de la Comisión Judicial de la Cámara, ya dio un primer paso. El 24 de septiembre presentó una resolución con 26 artículos de impeachment contra Trump, en la que detalla las presuntas faltas que podrían sustentar un nuevo juicio político.
Entre los cargos figuran las operaciones militares contra Irán y Venezuela sin autorización del Congreso, el despliegue de fuerzas militares en ciudades estadounidenses y la utilización de poderes de emergencia para imponer aranceles, actuaciones que Cohen considera contrarias a los límites constitucionales del poder presidencial.
Otro frente apunta al presunto aprovechamiento económico de la presidencia. Cohen acusa a Trump de recibir beneficios de gobiernos extranjeros, en contravención de disposiciones constitucionales destinadas a evitar conflictos de interés. También cuestiona el uso presuntamente corrupto de los indultos presidenciales.
La resolución incluye acusaciones por persecución de adversarios políticos, entre ellos el exdirector del FBI James Comey, la fiscal general de Nueva York Letitia James y el senador Adam Schiff, además de represalias contra medios y universidades.
En materia migratoria, denuncia vulneraciones del debido proceso en detenciones y deportaciones, mientras otros cargos apuntan a la retención de recursos aprobados por el Congreso.
Paralelamente, los demócratas preparan investigaciones sobre los negocios de Trump y su familia, incluidos posibles conflictos de interés y vínculos financieros con actores extranjeros.
Opciones de destitución
Trump ya enfrentó dos procesos de impeachment en su primer mandato. En diciembre de 2019, lo acusaron de abuso de poder y obstrucción del Congreso por sus presiones sobre Ucrania para investigar a Joe Biden. En enero de 2021, fue acusado de incitación a la insurrección por su actuación en torno al asalto al Capitolio. En ambos casos, el Senado lo absolvió.
Sobre la posibilidad de que un nuevo proceso termine con la destitución de Trump, Fortier advirtió que los fundamentos reales del impeachment no importarán demasiado. “Los demócratas generalmente se oponen al liderazgo de Trump, y todos los republicanos se opondrán y bloquearán la condena en el Senado”, indicó.
Recordando que Richard Nixon renunció en 1974 ante la perspectiva de perder el respaldo de su propio partido, Fortier añadió: “No veo ninguna acusación que pudiera conseguir ese tipo de apoyo bipartidista hoy”.
Kondik coincidió y añadió una consideración electoral. Si Trump fuera destituido, JD Vance asumiría la presidencia, lo que podría modificar el escenario de 2028. “El vicepresidente JD Vance parece tener intenciones de postularse él mismo a la presidencia. ¿Querrían los demócratas que se presentara como Presidente en ejercicio? Lo dudo”, sostuvo.