En las últimas dos décadas, la inversión pasiva ha recibido millones de millones de dólares alrededor del mundo. Caracterizada por fondos de bajos costos y la réplica del desempeño de índices de referencia (o benchmarks, en inglés), ha captado la atención de los inversionistas desde los tradicionales vehículos activos, que persiguen elegir activos que le ganen al mercado.
El movimiento quedó plasmado en flujos. Un estudio publicado por Bloomberg Research muestra que los fondos pasivos pasaron de 40% de los activos en fondos de renta variable de Estados Unidos en 2014 a 62% a fines de 2024, y de 24% a 44% en renta fija.
Pero no solo es un tema de costos. En conversación con DF, el investigador cuantitativo chileno en la cadena de producción de los selectivos de Bloomberg, Francisco Ibáñez, apuntó que solo un bajo número de gestores activos logró ganarle al mercado.
“Son pocos los fondos que le ganan al benchmark, y más aún si buscamos consistencia en el desempeño y consideramos las comisiones que cobran por la gestión de activos”, alertó.
Según Ibáñez, correspondería a una serie de factores. Mientras que en los fondos de activos los retornos antes de costos sean equivalentes a los de la gestión pasiva, pero inferiores una vez descontadas las comisiones, la creciente competencia entre gestores, que dificulta traducir sus mayores habilidades en rentabilidades superiores.
En tanto, habría deficiencias en la medición del desempeño. En un estudio de su equipo, explicó que casi seis de cada diez fondos activos de bonos de EEUU superaron su benchmark declarado en una década. Sin embargo, al ajustar la comparación por el riesgo de crédito asumido, “la proporción cae a poco más de uno de cada cinco fondos activos y el alfa mediano pasa a ser negativo”, explicó.
Los índices de las AFP
En este escenario, sostuvo que cada AFP definirá, dentro de los márgenes regulatorios, la asignación estratégica que servirá de base para construir su propia cartera de referencia.
“Esperaría que las AFP se mantengan cerca de su benchmark, con diferencias moderadas a favor o en contra según el período”, aseguró.
Esto, ya que “cuánto se puede superar a la referencia (en los fondos de pensiones) depende del mercado que se estudie”, explicó.
“La literatura indica que donde hay mucha competencia entre gestores, como en EEUU, es bien difícil para cualquiera ganarle al benchmark. Donde hay menos, como en mercados emergentes, la evidencia muestra que los fondos de pensiones rindieron 1,80% más que su referencia”, añadió.
También apuntó al diseño de bandas. “Con bandas de 2,4% a 2,9% anual, según la Superintendencia, y una ventana de 36 meses, las diferencias pequeñas no se premian ni se castigan”, afirmó.
“El hecho de que ahora haya un benchmark permitirá medir con más precisión cuánto aporta cada gestión”, añadió.
Fondo E con el formato de benchmark
Así, el nuevo régimen de inversión de las AFP viene a cambiar un escenario en que “básicamente se miden entre sí, sin una cartera de referencia, y eso puede llevarlas a mirar al competidor por sobre una visión estratégica de largo plazo", apuntó Ibáñez.
"Con una cartera de referencia conocida y un horizonte de 36 meses, las AFP pueden dedicar más energía al mediano y largo plazo de los fondos”, sostuvo.
En esta línea, añadió que “los fondos generacionales siguen la lógica de los glide paths, donde el riesgo baja con la edad, por lo que cada AFP definirá su asignación estratégica, por ejemplo cuánto en acciones y cuánto en bonos, dentro de rangos”.
“Esa decisión, que creo que es la que más pesa en el retorno, quedará explícita y se podrá evaluar en el tiempo”, afirmó.
Respecto a la polémica por las inversiones del fondo E de las AFP en derivados, afirmó que “un benchmark no evita una pérdida, pero ayuda a explicarla, porque básicamente muestra cuánto vino del mercado y cuánto de las decisiones del gestor”.
“Los analistas han señalado que hubo posiciones parecidas entre administradoras. Cuando varios gestores se parecen en duración, el riesgo se concentra en el sistema, y una referencia común hace esa concentración más visible y puede moderarla”, añadió.