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DF Tax | Discusión tributaria: se requiere un “espíritu constructivo”

Marcelo Goldsmith, socio fundador de Goldsmith & Cía.

Por: Marcelo Goldsmith | Publicado: Jueves 7 de noviembre de 2019 a las 04:00 hrs.
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Marcelo Goldsmith

Sin duda, los avances en nuestro sistema tributario han ayudado a un crecimiento sostenido propendiendo hacia una mejor distribución, modernización del Estado e impuestos las personas y herencia.

Bajo la lógica de responder a la desigualdad patrimonial que ha dado lugar a diversas críticas y observaciones, ha tenido lugar, este martes, entre gobierno y oposición, un acuerdo de entendimiento tributario. Dicho logro vislumbra en primer término la ya anticipada conclusión de que el proyecto de modernización tributaria no arribará a buen puerto en los términos iniciales.

Ciertamente, los cambios anunciados comportan una reformulación medular de la reforma tributaria original, los cuales deberán ser analizados conforme al impacto que tengan los mismos en el crecimiento económico.

Un ejemplo claro de lo anterior es el principal caballo de batalla del proyecto, es decir, la reintegración del sistema. Con este acuerdo, se concreta el rechazo a la integración total del sistema tributario, relegándolo sólo a las PYME.

En este contexto, las medidas propuestas dicen relación, primero, una modificación tributaria que recaude progresivamente; segundo, cambios tributarios generales pro PYME; en tercer lugar, una modificación tributaria que tenga incentivos potentes a la inversión, que contengan las fugas de capital y promuevan el crecimiento; y, en cuarto lugar, un marco tributario, que sea de ayuda al adulto mayor.

Así, por lo anterior, se habría establecido un borrador que desecharía la integración del sistema tributario, reservando tal beneficio en favor de las pequeñas empresas bajo el sistema de renta actual. Adicionalmente, se crearía un nuevo impuesto al patrimonio inmobiliario y un nuevo tributo a los fondos de inversión privados, los cuales serán implementados en forma progresiva. Con eso y todo, la limitación y eventual eliminación gradual del crédito utilizado por los contribuyentes, cuando estos sus utilidades sean absorbidas por las pérdidas sería uno de los puntos que Hacienda habría estado dispuesto a tratar.

Sabido es que toda democracia debe construirse en aras de mutuos acuerdos, de manera tal que el "espíritu constructivo" que se ha logrado entre nuestras autoridades, podría ser un nuevo comienzo para una implementación tributaria oportuna, que permita eficiencia económica y distribución. En este sentido, haber desechado la reintegración del sistema impuesto a la renta, en virtud de que bajar impuestos a las empresas, incentivaría la inversión nacional, supone una la aplicaciones de nuevos impuestos a la población con mayor poder adquisitivo, esperándose, de este modo, en concepto del señor Montes, US$ 1.000 a US$ 1.100 millones adicionales; en otras palabras, será menester ajustar los impuestos personales para que estos contribuyan a disminuir las antes dichas brechas entre los mayores ingresos y el resto de la sociedad. Así las cosas, creemos que este acuerdo puede ser un atisbo de un desarrollo sostenible tributario mejorado, modernizado y con riesgos económicos equitativos.

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