El salto cuántico de Chile: superemos el trabajo en compartimentos estancos
Señor Director:
El debate público suele caer con facilidad en el pesimismo crónico o en el entusiasmo ingenuo ante las olas tecnológicas. Sin embargo, cuando la evidencia empírica aterriza con la contundencia de un informe técnico internacional, el panorama cambia de escala.
La cuarta edición del Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA 2026) no deja espacio para la ambigüedad: Chile se posiciona como el líder indiscutido de la región al encabezar el ranking general con 71,4 puntos.
Este liderazgo no es una mera condecoración estadística; representa una coyuntura histórica irrepetible para consumar la tan postergada articulación virtuosa entre la academia de frontera y el tejido productivo chileno. Sin embargo, el verdadero valor de la academia no radica únicamente en publicar papers; reside en su capacidad de construir infraestructura común y transferir conocimiento a problemas reales.
El reto para los directorios empresariales y las facultades universitarias es superar de forma definitiva el trabajo en compartimentos estancos. La oportunidad histórica no es limitarse a comprar licencias extranjeras ni consumir modelos ajenos, sino vincular la ciencia nacional con la minería, la agroindustria, la energía y las finanzas para diseñar soluciones a la medida de nuestra realidad territorial.
Solo consolidando esa transferencia lograremos que este liderazgo se traduzca en mayor productividad, empleos de alta calificación y bienestar compartido para todo el país.
JUAN JOSÉ NEGRONI
Decano de la Facultad de Ingeniería y Negocios de la Universidad Santo Tomás