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Luis Larraín

La fábrica de inteligencia artificial y la economía mundial

LUIS LARRAÍN LIBERTAD Y DESARROLLO

Por: Luis Larraín

Publicado: Martes 8 de septiembre de 2026 a las 04:04 hrs.

Luis Larraín

Luis Larraín

La inteligencia artificial (IA) es hoy decisiva en la economía mundial. Las gigantes tecnológicas explican gran parte del resultado de las bolsas de Estados Unidos. Las siete magníficas: Alphabet, Amazon, Apple, Meta, Microsoft, Nvidia y Tesla tienen a los mercados en ascuas al anunciar sus resultados. Ahora se suman SpaceX (debutó en bolsa recién), Anthropic y Open AI (creadoras de Claude y Chat GPT) que lo harían este año. Fuera de Estados Unidos están TSMC, taiwanesa que es el mayor productor de chips avanzados para inteligencia artificial y la coreana Samsung fabricante de chips a gran escala.

Este puñado de empresas, sin nombrar las chinas, conforman lo que Niraj Patel, Jefe de estrategia de ITAU, denomina la “fábrica de inteligencia artificial”. Según él, la IA influye decisivamente en la economía mundial por la cantidad de recursos de inversión que destinan estas empresas a la carrera por proveer mejores soluciones a la creciente demanda por IA. Los data centers son instalaciones que reúnen chips, servidores, redes, memoria, refrigeración y software de coordinación para producir respuestas, previsiones, código, decisiones automatizadas y acciones en el mundo físico.

Así un sector, antes ligero y digital, requiere hoy cientos de miles de millones de dólares en capital físico. Las grandes empresas tecnológicas son hoy una industria intensiva en capital, como la exploración de petróleo y gas. Así la IA pasó a incidir no solo en sus productos sino en el crecimiento mundial, productividad, energía, inflación y tasas de interés. La IA es una nueva y vital industria de transformación: utiliza energía, máquinas y datos como insumos para producir capacidad cognitiva.

“La inteligencia artificial pasó a incidir no solo en sus productos sino en el crecimiento mundial, productividad, energía, inflación y tasas de interés”.

Con esto, la discusión macroeconómica acerca de China ha cambiado. Antes se discutí sobre su apalancamiento, demografía y el mercado inmobiliario. Estos temas continúan pero al aparecer empresas y modelos exitosos como DeepSeek surge la pregunta: ¿superará China a EEUU en la principal tecnología de esta generación que promete cambiar la forma en que trabajamos y vivimos?

La respuesta no es trivial. La carrera por la IA involucra energía, cobre, litio, fábricas de IA, modelos y capacidad de adopción. Un país puede liderar en el diseño de chips, otro en la velocidad de construcción de infraestructura. Uno puede dominar los datos digitales, mientras otro va adelante en datos generados por fábricas o en diseño y fabricación de robots y vehículos.

Para comparar EEUU y China, Patel propone cinco categorías: 1. Generación y distribución de Energía que alimenta data centers; 2.Fábricas de IA, data centers, chips, servidores, redes, memoria, sistemas de refrigeración; 3. Datos, la materia prima utilizada para entrenar y mejorar modelos; 4. Modelos, que transforman datos y capacidad computacional en respuestas y acciones; y 5. Adopción, pues una tecnología produce efectos económicos y estratégicos cuando llega a empresas, consumidores, fábricas y al Estado. Los avances en cada una de estas categorías definirán la carrera entre Estados Unidos y China. La situación actual favorece a EEUU y sus aliados y socios en los componentes más sofisticados. Sin embargo, la trayectoria china muestra una reducción de la distancia en modelos, infraestructura y aplicaciones vinculadas al mundo físico, donde las economías de escala son claves. No puede descartarse entonces un “sorpasso” de China, pero su rival tiene una economía más flexible.

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