La llegada de los primeros pasajeros al nuevo Aeropuerto Balmaceda, en la Región de Aysén, marcó el inicio del funcionamiento de las instalaciones del terminal, cuya infraestructura apunta a fortalecer la actividad económica, logística y turística en el extremo sur del país.
El edificio, que forma parte de la Red Aeroportuaria Austral, es el primer proyecto concesionado en la zona. Con una superficie ampliada que bordea los 12.400 metros cuadrados y una capacidad proyectada para atender a más de un millón de personas al año, las obras tuvieron un costo estimado de US$ 50 millones.
El terminal está equipado con cinco nuevos puentes de embarque, seis posiciones para aeronaves comerciales, trece sitios de aviación general y un centenar de estacionamientos vehiculares. Una de sus mayores ventajas es la incorporación de tecnología aeronáutica diseñada para efectuar maniobras bajo condiciones meteorológicas adversas, como las presentes en los periodos invernales en la región austral. Esto permitirá quintuplicar las operaciones al reducir la suspensión de vuelos, otorgando mayor certidumbre al intercambio comercial.
Las obras habían sido inauguradas en agosto por el biministro de Obras Públicas y Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange, quien valoró el espacio para fortalecer la conectividad, economía y bienestar para los habitantes de la región.
En esa línea, el gobernador regional de Aysén, Marcelo Santana, calificó el inicio de las operaciones aéreas como “un salto cuantitativo en conectividad aérea para la Patagonia y, por supuesto, para toda nuestra Región de Aysén” y enfatizó que la zona debe seguir avanzando en obras de infraestructura que promuevan una región más conectada.