Tras la pausa forzada por las condiciones climáticas del invierno, fueron retomadas las obras de construcción del Complejo Fronterizo Pichachén en la comuna de Antuco, el único paso que conecta a Argentina con la Región del Biobío. El proyecto registra un 88% de avance y su entrega está programada para el primer trimestre de 2027.
Las nuevas instalaciones buscan optimizar el control aduanero y migratorio en la Región del Biobío, mejorando las condiciones de habitabilidad y operatividad para los servicios públicos que fiscalizan el tránsito hacia la provincia argentina de Neuquén.
Una vez que entre en operaciones bajo el estándar de la demanda actual, el cruce internacional jugará un rol estratégico en la conectividad de ambas naciones, considerando el intercambio comercial y desarrollo de Biobío como puerta de entrada y salida para el comercio exterior argentino.
Pichachén “representa una oportunidad para proyectar el potencial de la provincia de Biobío y profundizar la integración con Argentina” comentó el seremi de Obras Públicas de Biobío, José Piña, quien detalló que con estas instalaciones “nos acercamos al objetivo de contar con infraestructura moderna y adecuada para fortalecer la conectividad internacional y el funcionamiento de los servicios fronterizos”.
El impacto de esta ruta en la economía local fue destacado por el delegado presidencial provincial, Juan Pablo Mellado, quien apuntó a que “permitirá fortalecer la conectividad y generar nuevas oportunidades para el turismo, el desarrollo y la economía de nuestras comunas", afirmó.
La ejecución de este recinto se enmarca en los planes de desarrollo territorial del Ministerio de Obras Públicas, orientados a aprovechar la ubicación geográfica de la zona cordillerana.