Este jueves se celebró el Blueberry Day, un encuentro de la industria del arándano que marca el inicio de la temporada de exportaciones para este producto. Durante el evento, celebrado en la planta de Niceblue, en Linares, el director ejecutivo del Comité de Arándanos de Frutas de Chile reconoció que el inicio de la temporada ha estado impactado por el efecto del fenómeno de El Niño en la agricultura de la zona centrosur. “Estamos enfrentando una temporada muy complicada desde el punto de vista del clima”, reconoció Armstrong, precisando que “hoy estamos con una estimación 3% menor a la inicial, pero es algo que tendremos que monitorear durante toda la temporada”.
Esto representa un segundo ajuste en los pronósticos del gremio, que a comienzos de octubre ya había recortado sus estimaciones en 1,65%.
De todos modos, los actuales pronósticos para los envíos de 94.071 toneladas se mantienen 1,25% por sobre las exportaciones de 92.913 registradas durante el ciclo anterior.
En el comité destacan además el crecimiento de la variedades nuevas, que tienen mayor demanda entre los consumidores y una mejor poscosecha). En este sentido, las variedades de recambio sumarían 29.561 toneladas, 36% más que la temporada 2025-2026.
94.071 toneladas exportación esperada para 2026-2027.
Ventana peruana
Ante este panorama, la industria está enfocando ahora su estrategia en capitalizar una menor producción esperada para Perú, el principal exportador de arándanos a nivel mundial. Los agricultores locales quieren aprovechar la ventana de menor producción de los exportadores peruanos entre noviembre y febrero, y que este año vería una caída más profunda por efecto del fenómeno climático, para capturar una parte de ese vacío en las góndolas internacionales.
“Su peak de producción está antes que el nuestro, y cuando ellos empiezan a bajar, empieza a faltar el producto en el mercado, y ahí empieza a necesitarse el producto chileno. En este momento, como hay una baja en la producción, se produce una mayor demanda, una mayor necesidad del producto chileno”, señaló Armstrong.
Por otra parte, la disponibilidad del fruto desde distintos países de origen ha transformado los hábitos de consumo, incrementado el consumo internacional. “Los distintos orígenes en el mercado permiten tener arándanos en los supermercados durante todo el año. Entonces eso ayuda a desarrollar el consumo”, analizó el representante del gremio.
Esta presencia ininterrumpida, permite tener “frutos más atractivos y a precios más estables. Lo que está pasando es que está creciendo la torta para todos los productores de arándanos del mundo, incluido para Chile”, destacó.
Nuevo mapa exportador
La coyuntura llega tras una serie de cambios en el mapa de destinos del arándano chileno, que hace dos décadas concentraba sus envíos en Norteamérica. “Esta fue una industria que creció focalizada en el mercado de Estados Unidos (…) que representaba más de 80% de nuestras exportaciones”. Durante la última temporada, este mercado reportó solo 37% de la producción despachada, mientras que “por primera vez, Europa fue nuestro principal destino”, con 50% del total, detalló Armstrong.
El mercado asiático concentró 9% de las exportaciones nacionales y Corea del Sur se ha posicionado como el principal comprador chileno en esa región. A diferencia de lo que ocurre con las cerezas, donde China es el mayor importador mundial, en el caso del arándano se transforma en un competidor directo de Chile. “China es el mayor productor del mundo, entonces tiene producción local cuando nosotros estamos en producción”, explicó Armstrong.
De hecho, después de Perú, los principales competidores de la industria arandanera chilena son China, México y Marruecos, señaló el director ejecutivo del comité.
Recambio varietal
Para sostener la competitividad en una industria altamente demandante, desde Frutas de Chile creen que es determinante que el sector realice acciones orientadas a un recambio varietal al ritmo de unas mil hectáreas al año.
Armstrong aclaró que la apuesta “no tiene tanto que ver con la edad de las plantas, sino con el desarrollo de la genética (…) Hay como una obsolescencia de las variedades más antiguas”, detalló, argumentando que competidores como Perú y México “comenzaron con genética más nueva”.
La rentabilidad y posicionamiento del sector frutícola nacional dependen, según el Comité de Arándanos, de esta modernización. “Nuestras proyecciones de crecimiento de esta temporada están basadas en las nuevas plantaciones que se están renovando (...) porque el mercado hoy día está necesitando un producto distinto al que vendíamos algunos años atrás”.
Blueberry Day
Es precisamente la altísima competitividad técnica y relevancia macroeconómica que concentró las conversaciones y análisis de la industria durante el Blueberry Day. Armstrong describió la jornada empresarial como una instancia para “analizar cuáles son los desafíos que tenemos, cuáles son las oportunidades y justamente buscar cuáles son las soluciones y las estrategias que debemos abordar para seguir avanzando”.
En este espacio intergremial, destacó el impacto que están generándose en torno a “las negociaciones bilaterales, en este caso de EEUU por los aranceles, pero también hay negociaciones de los sitios fitosanitarios” y a una mirada con proyección respecto a los espacios de promoción comercial de Chile en el extranjero, pues como plantea Frutas de Chile, si bien es comercialmente más grande que nunca, exige un nivel de eficiencia, tecnología y perfección sin precedentes.