El Gobierno declaró emergencia preventiva en 15 regiones del país ante el riesgo de Floraciones Algales Nocivas (FAN), conocidas como marea roja, durante la próxima temporada estival. La decisión busca anticipar posibles efectos sobre la pesca artesanal, la acuicultura y otras actividades económicas vinculadas al mar, además de prevenir riesgos sanitarios y ambientales.
La medida fue establecida mediante el Decreto Exento N° 1.420 del Ministerio del Interior, fechado el 22 de octubre, y estará vigente desde el 1 de noviembre de 2026 hasta el 30 de junio de 2027. Su aplicación comprende las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta, Atacama, Coquimbo, Valparaíso, O'Higgins, Maule, Ñuble, Biobío, La Araucanía, Los Ríos, Los Lagos, Aysén y Magallanes.
La decisión se sustenta en antecedentes técnicos del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), que advierten sobre posibles cambios en las condiciones del océano asociados al fenómeno de El Niño durante la temporada 2026-2027.
En un informe elaborado el 14 de octubre, el organismo identificó riesgos relacionados con las condiciones climáticas y oceanográficas, que podrían favorecer en determinados territorios "la aparición, persistencia o expansión de floraciones algales nocivas".
El documento también advierte que no es posible establecer con precisión cuándo y dónde podrían producirse estos episodios, ni su intensidad. Los efectos dependerán de las características de las aguas, las especies involucradas y las actividades económicas presentes en cada territorio.
Actividades productivas
Las FAN corresponden a proliferaciones de microalgas que, dependiendo de su composición, pueden producir toxinas, afectar los ecosistemas marinos y comprometer la seguridad de los productos destinados al consumo humano.
Para las actividades productivas costeras, estos episodios pueden traducirse en restricciones a la extracción y comercialización de mariscos, dificultades para la pesca artesanal y eventuales impactos en los centros de cultivo acuícola.
Desde el Ministerio del Interior explicaron que la emergencia preventiva tiene por objetivo "reforzar el monitoreo y la preparación para proteger la salud de las personas, el medioambiente y las actividades productivas".
La declaración no implica que las 15 regiones registren actualmente episodios de marea roja ni supone una prohibición general de extracción o comercialización de productos del mar. Las eventuales restricciones dependerán de los resultados de los análisis y de las decisiones de las autoridades sanitarias competentes.
Brechas de monitoreo
Uno de los antecedentes que motivaron la decisión fue la identificación de deficiencias en los sistemas de vigilancia de las FAN, especialmente en sectores del norte y centro de Chile.
El informe técnico de Sernapesca advierte sobre "brechas en la cobertura y frecuencia del monitoreo, especialmente en sectores del norte y centro del país", junto con la necesidad de fortalecer la capacidad de análisis, los sistemas de información y la coordinación entre organismos ante eventuales contingencias simultáneas.
Para abordar estas dificultades, el decreto encomienda al Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) reforzar las labores de monitoreo, el intercambio de información y la preparación de los organismos públicos en las regiones incluidas.
La disposición considera una aplicación diferenciada según las características de cada zona. En ese sentido, el decreto establece que "esta extensión no supone que todas ellas enfrenten idéntica probabilidad de ocurrencia ni que deban adoptarse medidas uniformes".
Las acciones deberán ajustarse a los antecedentes técnicos y a la evolución del riesgo en cada territorio.
Detección en Chiloé
El anuncio del Ejecutivo se produjo después de que el viernes 23 de octubre se detectara un episodio de marea roja en un sector de Bahía Terao, ubicado en la comuna de Chonchi, Chiloé, Región de Los Lagos. El hallazgo se sumó a los antecedentes considerados por las autoridades para intensificar la vigilancia de las floraciones algales nocivas de cara al verano.
La emergencia preventiva permitirá fortalecer la coordinación entre Senapred, los organismos técnicos, las autoridades sectoriales y los Comités Regionales para la Gestión del Riesgo de Desastres (Cogrid).