Las amenazas sobre un posible corte de suministro de diésel por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, finalmente se esfumaron, pero bastó la advertencia para que se encendieran las alarmas en territorio nacional.
En este escenario, el ministerio de Energía reveló a Señal DF que a mediados de octubre, una comisión encabezada por la ministra Ximena Rincón, viajará a Arabia Saudita junto a la plana mayor de ENAP para abrir nuevas alternativas de abastecimiento. En ese lugar, se reunirán con delegaciones de China, Qatar, India y de todos los Emiratos.
Rincón viajará acompañada por el presidente del directorio de ENAP, Cristián Muga; su gerente general, Julio Friedmann; y la jefa del departamento de hidrocarburos de la CNE, Priscila Rodríguez.
El día 12 de octubre participará de un encuentro de ministros de energía del mundo y el 13 la agenda contempla reuniones bilaterales con potenciales proveedores, incluyendo contactos con Saudi Aramco. Durante la gira se firmará un memorándum de entendimiento con el Ministerio de Energía de Arabia Saudita para fortalecer la cooperación energética.
“Hemos estado en permanente conversación con el Ministerio de Hacienda y de Relaciones Exteriores para evaluar todas las alternativas de suministro de diésel. Si bien Trump confirmó que no cancelará las exportaciones, esto nos demuestra que no podemos depender de un solo país. Debemos ponernos en todos los escenarios y analizar si podemos diversificar nuestras importaciones”, afirmó la ministra de Energía, Ximena Rincón.
“El depender sólo de EEUU no afectaría el abastecimiento de ENAP, pero sí de las empresas distribuidoras, por lo que también hemos estado en conversaciones con ellas, quienes por su parte también están evaluando sus alternativas”, agregó
El foco está precisamente en ese punto. Hoy, los grandes actores privados -como Copec, Enex y Aramco- compran principalmente en la costa del Golfo de Estados Unidos. La estrategia del Gobierno apunta a ampliar ese mapa, generar vínculos y condiciones para que existan más oferentes disponibles.

Chile depende de EEUU
El diagnóstico es claro. Chile importa cerca del 55% del diésel que consume y, de ese total, alrededor de un 90% proviene de Estados Unidos. De hecho, en 2025 fue el segundo destino de exportación del diésel norteamericano, solo superado por México. Según datos de la Agencia de Información Energética, los envíos desde EEUU al país promediaron 125.000 barriles diarios. El restante lo suministra ENAP a través de su refinación de crudo.
La alta dependencia de un solo mercado, sumada a una capacidad de almacenamiento acotada -ENAP mantiene reservas para poco más de 20 días, lejos de los cerca de 100 días que manejan países como España-, deja al país especialmente expuesto ante un shock de oferta.
Un eventual corte o problemas con un proveedor de diésel podría obligar a racionar un insumo clave para la economía. El diésel es esencial para la minería, el transporte de carga y una parte importante de la generación eléctrica de respaldo.
Fuentes del sector señalan que, ante un escenario de este tipo, lo más probable sería establecer prioridades de uso. Bajo ese esquema, el único segmento con margen real de ajuste sería precisamente el sector minero.
Hay que considerar además que los países vecinos también importan, por lo que no quedan muchas alternativas cerca. En contraste, ejemplos como Brasil y Argentina tienen la ventaja de la salida al Atlántico, lo que facilita su diversificación.
Rescate de los privados
ENAP, sin embargo, no cambiará su rol. La estatal no importa diésel de forma regular -salvo en períodos de mantención de sus refinerías- y abastece cerca del 43% del mercado a partir de su producción local. Tampoco busca convertirse en un proveedor de respaldo para los privados.
Su papel en esta ofensiva es aprovechar su carácter estratégico y su capacidad de negociación para abrir puertas y facilitar nuevas alternativas de suministro para todo el sistema.
El viaje incluirá reuniones con distintos potenciales socios y actores del mercado energético.
Más allá de diversificar proveedores, la agenda también considera explorar oportunidades logísticas e incluso eventuales inversiones en infraestructura de almacenamiento de combustible, un punto crítico considerando la limitada capacidad que hoy tiene el país.
Por su parte, las firmas -Aramco, Copec, y Enex- declinaron hacer comentarios, al tratarse de un tema estratégico para las empresas.
Impacto en los precios
Finalmente, el viernes, Europa cedió ante las presiones de EEUU y liberó sus reservas de diésel con el objetivo de frenar la escalada mundial de los precios.
Los países del Grupo de los Siete (G7), anunciaron que liberarán hasta 100 millones de barriles de reservas de emergencia de petróleo y diésel, tras la presión del gobierno de Trump para contener el aumento de los precios de los combustibles.
Tras conocerse la noticia, los precios del diésel europeo y los futuros del crudo Brent se desplomaron.
Trump celebró la medida con una publicación en redes sociales que celebraba la última medida. “Europa acaba de acordar liberar una enorme cantidad de sus abundantes reservas de diésel”, dijo Trump. “El proceso comenzará de inmediato”.
Más tarde, el mandatario dio marcha atrás a sus amenazas.
“No vamos a imponer la prohibición de exportaciones”, dijo Trump a los periodistas el viernes, calificando el compromiso de Europa de liberar sus reservas de diésel como “algo estupendo”.