Un lunes de alta expectación enfrentan los mercados mundiales, tras el estrepitoso fracaso de las negociaciones entre los representantes de Estados Unidos e Irán que, luego de 21 horas de conversaciones en Islamabad, terminaron el fin de semana sin acuerdo y con acusaciones mutuas de desconfianza y sospecha.
El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue el primero en reaccionar en sus redes sociales y anunció que: “Con efecto inmediato, la Armada de los Estados Unidos, la mejor del mundo, comenzará el proceso de BLOQUEO de todos y cada uno de los barcos que intenten entrar o salir del estrecho de Ormuz”.
La orden fue confirmada por el Comando Central de Estados Unidos, que la tarde de este domingo anunció que el ejército bloqueará todo el tráfico marítimo que entre y salga de los puertos iraníes el lunes a las 10:00 (hora del este). Eso sí, añadió que Estados Unidos no impedirá el tránsito de buques hacia y desde puertos no iraníes.
La decisión viene a complicar aún más el suministro energético mundial, con repercusiones inmediatas en los precios del petróleo y el gas.
El precio del crudo Brent para entrega en junio subía un 7,9%, hasta los US$ 102,76 por barril, a las 10:23 de la mañana de este lunes en Londres, mientras que el WTI para entrega en mayo aumentaba un 8,2%, hasta los US$ 104,49 por barril.
En tanto, los futuros del gas europeo se dispararon hasta un 18% el domingo e inversionistas señalan que se podría generar una mayor volatilidad en este mercado. Si bien la mayor parte del gas de Oriente Medio se destina normalmente a Asia, las interrupciones persistentes en la ruta marítima intensificarán la competencia por las limitadas reservas mundiales de gas natural licuado, justo cuando Europa busca acumular reservas de cara al próximo invierno, advierte una publicación de CNBC.
Irán amenaza con represalias en puertos
Tras el anuncio de Trump, el ejército iraní insinuó que responderá al bloqueo estadounidense del estrecho de Ormuz, advirtiendo de posibles represalias contra los puertos de Medio Oriente.
"Las fuerzas armadas de la República Islámica de Irán afirman claramente que la seguridad de las ciudades portuarias del Golfo Pérsico y el Mar de Omán debe garantizarse para todos, o para nadie", declaró un portavoz del Cuartel General del Comando Central Khatam al-Anbiya.
"Como hemos reiterado, los buques vinculados al enemigo no pueden ni podrán transitar por el estrecho de Ormuz", añadió. "Los demás buques que cumplan con la normativa de las fuerzas armadas de la República Islámica de Irán podrán transitar por el estrecho". Agregó que esta política se mantendrá incluso después del fin de la guerra.
En tanto, el primer ministro británico, Keir Starmer, declaró que no apoyaría el bloqueo del estrecho de Ormuz impuesto por Trump, pero que el Reino Unido seguiría luchando por la "libertad de navegación" en dicho estrecho. Además, aseguró que Gran Bretaña continuaría colaborando con otros 30 o más países en un plan a largo plazo para mantener abierto el estrecho, pero afirmó oponerse a las restricciones del tráfico marítimo en la región.
Fallida negociación
El vicepresidente estadounidense JD Vance, quien encabezó la delegación estadounidense, dijo el domingo que las negociaciones fracasaron porque Irán no ofreció un “compromiso afirmativo” de que no buscará obtener un arma nuclear.
En tanto, medios de comunicación semioficiales de Irán citaron exigencias estadounidenses “excesivas”, mientras que el Ministerio de Relaciones Exteriores afirmó que era natural que las diferencias no se resolvieran en una sola ronda de conversaciones, dejando la puerta abierta a más discusiones.
¿Quién tiene la llave de Ormuz?
Esta nueva escalada de la guerra pone a prueba la tregua de alto al fuego por dos semanas acordado previo a las negociaciones en Pakistán y, de nuevo, ubica en el centro de la disputa a la principal arteria comercial que conecta a los productores de petróleo de Medio Oriente con los mercados energéticos mundiales.
Teherán, por su parte, ha condicionado el paso seguro de las embarcaciones durante el alto el fuego a su aprobación. Ali Akbar Velayati, asesor principal del líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, declaró el domingo que la “llave del estrecho de Ormuz” sigue en manos de la República Islámica, según la agencia estatal de noticias Press TV.
De esta manera, se instalan de facto dos regímenes de autorización por la vía marítima, el de Washington y el de Teherán. Los buques, entonces, enfrentarán el dilema de si la autorización de uno de estos actores bastará para un paso seguro.