Por cuarto año consecutivo, Chile encabezó el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA) -seguido de Brasil y Uruguay- aunque enfrenta brechas en capacidad de cómputo, formación profesional y adopción de esta tecnología según el tamaño de la organización. Estos son algunos de los hallazgos de la cuarta edición del estudio, que será presentado este martes por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y el Centro Nacional de Inteligencia Artificial (Cenia).
El índice evaluó el desempeño y las capacidades de 20 países de América Latina y el Caribe -incluido Trinidad y Tobago que se sumó este año- en torno a la IA, a través de 126 subindicadores a los que se asignó una puntuación de 0 a 100 puntos. Estos se agruparon en tres dimensiones: factores habilitantes; investigación, desarrollo y adopción; y gobernanza.
Además, en esta edición se incorporó una comparación con Alemania, España, Estonia, Portugal y Singapur.
Chile encabezó la lista con 71,4 puntos, seguido por Brasil (68,4) y Uruguay (67), los únicos en la categoría de pioneros, que agrupa a aquellos que superaron los 60 puntos. Más atrás se ubicaron Colombia (56,8), Costa Rica (56) y Argentina (55,6).
El investigador principal del Cenia, Pablo Barceló, señaló que el liderazgo chileno responde a un desempeño “consistente”, principalmente en las dimensiones de factores habilitantes, donde destacó las capacidades en conectividad (86,9 puntos) y las condiciones de acceso a internet -que alcanza el 96,5% en los hogares del país, según el índice-; y en investigación, desarrollo y adopción, donde encabeza con 73,7 puntos.

También dijo que, aunque Chile no lidera en la dimensión de gobernanza -está en cuarto lugar con 80,8 puntos- “tampoco está tan lejos”.
Respecto del rendimiento en las tres dimensiones del índice, Barceló señaló que hay países que han crecido más rápido que Chile. Por ejemplo, Uruguay lidera en adopción de IA en empresas, mientras Ecuador ha avanzado a un ritmo mayor en temas de cómputo.
“Es importante que todos traten de sacar el mejor rendimiento, y Chile no se puede quedar atrás. Y la única forma de acercarse al desarrollo de los que lideran es a través de la colaboración entre los países latinoamericanos”, dijo Barceló.
Cómputo y adopción
En capacidad de cómputo para inteligencia artificial, Chile ocupa el quinto lugar regional (27,8 puntos), lejos de Brasil (83,4), que concentra el 87,7% de las unidades de procesamiento gráfico (GPU) y el 92% de la capacidad de procesamiento de datos regional. No obstante, el informe advierte que los cinco países extrarregionales analizados disponen en promedio “de 29 veces más GPUs por millón de habitantes que nuestra región”.
Barceló proyectó que las inversiones e iniciativas en desarrollo en Chile podrían permitirle alcanzar “entre el 5% y el 6% de la capacidad de cómputo regional en el corto plazo, todavía lejos”.
Por otro lado, en materia de formación profesional en IA, Chile se posicionó séptimo con 14 puntos. En concentración de habilidades en IA ocupó el segundo lugar regional, con un 0,36% de los trabajadores registrados en LinkedIn, frente al promedio de 0,27%.
En competencias asociadas a centros de datos, Chile registró un 0,5%, bajo la media regional de 0,6%. Aunque el 22,6% de sus graduados de educación superior provienen de disciplinas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), frente al 18,8% regional.
“La cantidad de investigadores por millón de habitantes en Chile es muy baja respecto de los promedios de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Y está muy bajo, por ejemplo, en investigadoras mujeres”, comentó Barceló.
A nivel de adopción empresarial, el estudio señaló que la incorporación de esta tecnología en el tejido productivo de la región está “todavía en una etapa temprana y presenta diferencias importantes entre países y tipos de empresas”.
El informe también realiza algunas estimaciones. Señaló que el 13,5% de las firmas en Chile incorpora IA en sus procesos productivos, debajo de Uruguay (16,5%). Y también estimó que el país presenta brechas en la adopción de esta tecnología según el tamaño de las empresas: 42,1% de las grandes, el 19,5% de las medianas y al 10,3% de las pequeñas.
Minería de textos y datos
El estudio también concluyó que el 85% de los países analizados en la región cuenta con una estrategia nacional de IA vigente o está elaborando una, pero solo Brasil y Colombia especifican un presupuesto para su ejecución.
Por otro lado, el índice advirtió que la falta de certeza jurídica para la minería de textos y datos en la región limita la construcción de conjuntos de datos y el entrenamiento de modelos propios de IA.
“Si alguien en Chile quiere entrenar un modelo con textos chilenos, hoy tiene que ir a pedirle permiso al dueño de cada fuente, una por una (...) Para investigación creemos que esto tiene que estar permitido sin más vueltas, porque un modelo que aprende de un libro no compite con el libro”, afirmó Barceló.
Pero, ante el uso comercial, el investigador planteó que los autores puedan reservar sus derechos, que exista transparencia sobre los datos utilizados y se establezcan mecanismos de remuneración.