Una parte importante de las empresas en Chile está adoptando inteligencia artificial (IA). El problema, según el estudio ConvergencIA 2026 de Deloitte, es que más de la mitad se queda en el piloto, otras no ven un impacto relevante en la productividad y un gran porcentaje no mide formalmente el valor generado.
El estudio, que analizó la adopción, madurez y gobernanza de esta tecnología a través de entrevistas a ejecutivos y tomadores de decisión de 176 organizaciones con operación en el país, determinó que, si bien el 91% de los participantes declara usar IA en algún grado, solo un 8% ha escalado transversalmente su uso.
En lo grueso, un 52% de las empresas está en etapa de pruebas informales o ha realizado pilotos sin lograr impactos relevantes en productividad y más de la mitad declara que solo dos de cada 10 trabajadores con acceso a inteligencia artificial la utiliza habitualmente.
El socio líder de Inteligencia Artificial y Datos de Deloitte Chile, Jaime Caiceo, señaló que las iniciativas de IA siguen concentradas en tareas o equipos internos específicos, pero “son pocas las empresas transformando procesos completos. Se están lanzando a la IA, pero no han modificado en general ninguna descripción de cargo o rol”.
El estudio incorpora un Índice de Madurez en IA, que evalúa a las organizaciones en una escala de 0 a 100 puntos. Por sector, lidera servicios financieros con 43 puntos, seguido por otras industrias -que incluyen tecnología y telecomunicaciones, salud y laboratorios y otros- (36), consumo y retail (30), y energía y minería (28).

Brechas
Entre las brechas que detectó el estudio para escalar la IA, están la falta de habilidades técnicas y de negocio para aplicarla (32%); la integración con sistemas existentes (29%); la baja confianza en los resultados (28%); y la resistencia al cambio (28%).
En tanto, solo el 38% declara contar con datos, seguridad y gobernanza adecuados para escalar los proyectos.
“La pregunta que hoy tienen los directores en Chile es cuál es la mejor forma de gobernar la IA sin frenarla. Para escalar es fundamental haber avanzado en ello, pero no tiene mucho sentido empezar a generar una estructura de gobernanza con responsabilidades si se está midiendo poco cuál es el impacto de lo que se está haciendo”, señaló Caiceo.
Agentes de IA
El estudio midió por primera vez el uso de agentes de IA -aquellos capaces de ejecutar tareas en forma autónoma- y la gobernanza asociada. El 69% declaró usarlos, pero apenas el 0,6% cuenta con un modelo formal de monitoreo, auditoría y trazabilidad.
“Las empresas están preparadas para dar los primeros pasos (con los agentes), pero todavía no están preparadas para escalarlos”, dijo Caiceo.