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Eficiencia energética en proyecto eléctrico: ¿dónde se producen las principales pérdidas?

Por: Publiweb

Publicado: Miércoles 28 de octubre de 2026 a las 15:28 hrs.

Eficiencia energética en proyecto eléctrico: ¿dónde se producen las principales pérdidas?

Cuando se habla de pérdidas eléctricas en una planta, la atención suele ir directo a tableros, cables y transformadores. Sin embargo, una parte importante del desperdicio ocurre en los sistemas que acompañan al proceso: el aire comprimido, el bombeo, la climatización o los equipos que quedan encendidos cuando nadie los usa. 

Por eso, al planificar o revisar un proyecto eléctrico, conviene mirar la instalación como un conjunto de usos finales y no solo como una red. ¿Qué equipos consumen más de lo que aportan? Responder esa pregunta es el primer paso para operar con menos gasto innecesario. 

Servicios auxiliares que consumen sin producir 

Los sistemas de apoyo trabajan en segundo plano y casi nunca tienen un responsable directo, por lo que sus ineficiencias se arrastran durante años.  

Estos son los casos más frecuentes en plantas industriales: 

  • Fugas de aire comprimido: acoples sueltos, mangueras dañadas y válvulas en mal estado obligan al compresor a trabajar más horas para sostener la presión. 
  • Bombas y ventiladores regulados con válvulas o compuertas: el motor gira a plena velocidad y el caudal se frena de forma mecánica, lo que desperdicia buena parte de la energía absorbida. 
  • Climatización y frío industrial mal ajustados: termostatos fuera de rango, puertas abiertas en cámaras y condensadores sucios elevan el consumo de compresores. 
  • Iluminación en zonas sin actividad: bodegas y pasillos iluminados durante turnos completos suman un gasto que pasa inadvertido. 

El consumo que sigue cuando la planta se detiene 

Una prueba simple revela mucho: observar cuánto consume la instalación de noche, un domingo o durante una parada programada. Si la demanda no baja en proporción a la actividad, hay equipos que siguen operando sin necesidad. 

Esa carga base suele estar formada por compresores que no se apagan, sistemas de extracción olvidados, cargadores conectados de forma permanente o máquinas en modo de espera. Reducirla no requiere grandes inversiones, sino soluciones eléctricas con rutinas claras de encendido y apagado asociadas a cada turno. 

Calor residual que se puede aprovechar 

Buena parte de la electricidad que entra a ciertos equipos termina convertida en calor que se libera al ambiente. Recuperarlo permite reemplazar otras fuentes de energía dentro de la misma planta: 

  • Compresores de aire: el calor de su sistema de enfriamiento puede precalentar agua para procesos, lavado o servicios higiénicos. 
  • Hornos y estufas industriales: los gases y el aire caliente de salida sirven para precalentar materiales o el aire de entrada. 
  • Equipos de refrigeración: el calor que se expulsa en los condensadores puede destinarse a calefacción de oficinas o a otros procesos de baja temperatura. 

Un marco normativo que ordena la búsqueda 

En Chile, la Ley de Eficiencia Energética exige a los mayores consumidores del país implementar sistemas de gestión de energía y reportar su desempeño. Aunque tu empresa no esté dentro de ese grupo, el modelo sirve como guía para cualquier planta industrial. 

Su lógica es sencilla: definir una línea base, identificar los usos significativos de energía, fijar metas y revisar los resultados de forma periódica.  

Normas internacionales como la ISO 50001 siguen ese mismo esquema y ayudan a sostener las mejoras en el tiempo. 

Cómo identificar las pérdidas en tu operación 

La factura mensual dice cuánto gastas, pero no dónde. Para encontrar las mermas, necesitas información más fina, que se obtiene con algunas prácticas concretas: 

  • Submedición por proceso o línea: instalar medidores en los grandes consumidores permite saber qué parte de la energía va a cada área. 
  • Indicadores de desempeño: calcular los kWh por unidad producida muestra si la planta se vuelve más o menos eficiente a medida que cambia la producción. 
  • Rondas en turnos de baja actividad: recorrer la planta de noche o en días sin producción ayuda a detectar equipos encendidos, fugas audibles y luces innecesarias. 
  • Revisión periódica de ajustes: comparar presiones, temperaturas y horarios configurados con lo que el proceso realmente necesita evita consumos por exceso. 

Del diagnóstico a una operación más eficiente 

Reconocer dónde se va la energía transforma cada proyecto eléctrico en una herramienta para reducir consumos innecesarios y ganar control sobre la operación.  

Cuando ese diagnóstico se acompaña de soluciones eléctricas ajustadas a cada proceso, la eficiencia deja de depender de esfuerzos aislados y se convierte en parte de la gestión diaria. 

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