Cerca de $ 60.000 millones fue el monto que el pasado 8 de octubre Sky Airline levantó a través de Securitizadora Security.
La operación, informó el medio Valor Futuro, contempla la colocación de bonos securitizados al mercado que Securitizadora Security deberá pagar a sus inversionistas en un plazo de cuatro años con ingresos que la aerolínea chilena –integrada recientemente al portafolio de Grupo Abra– reciba de pasajes vendidos en Chile, Perú y Uruguay.
Estos últimos, específicamente, corresponderán a aquellas ventas generadas a través de “canales indirectos”, es decir, de agencias de viajes acreditadas ante la IATA en los tres países, incluidas aquellas transacciones procesadas mediante tarjetas de crédito a través de Transbank en Chile.
Al respecto, la clasificadora de riesgo Moody’s Local consignó en un informe que emitió sobre el bono que estas ventas “han representado históricamente en torno a un 30% de los ingresos totales de la compañía”, situando, como referencia, un volumen de US$ 120 millones al año. Además, precisó que estos flujos "presentan una estacionalidad consistente año a año, con mayores ventas en enero, junio y en el último trimestre del año" y que "cerca de 89% de los mismos se origina en Chile”.
El panorama del bono, entonces, queda así: con un interés del 8% anual –consignó Valor Futuro– a partir del próximo 1 de enero de 2027, Securitizadora Security deberá pagar en cuotas trimestrales a sus inversionistas el capital e intereses pactados, con vencimiento final el 1 de octubre de 2030.
Ante un deterioro de los números de la aerolínea, el bono contempla la posibilidad de incluir también las ventas realizadas a través de los canales propios de SKY en Chile –procesadas por Transbank y Mercado Pago, por ejemplo– y las procesadas en Perú por Niubiz. Según Humphreys, esos ingresos sumaron US$ 396 millones en los últimos doce meses.
Situación financiera
Mientras que Moody’s clasificó los bonos securitizados preferentes en la categoría A−, Humphreys lo hizo en AA−. En sus escritos, además, ambas evaluaron la capacidad de Sky para mantener sus operaciones y continuar generando flujos ante escenarios de estrés.
Esto, cabe destacar, a menos de dos meses de que se concretara la integración de Sky a Grupo Abra, que tiene en su portafolio a otras aerolíneas como Avianca y Gol.
Desde su vereda, Moody’s Local evaluó “favorablemente la posición competitiva de Sky en los mercados donde opera, así como los potenciales beneficios de su integración reciente al grupo Abra, particularmente en términos de alcance operacional”.
Eso sí, levantó una alerta: “Consideramos que su situación financiera se encuentra debilitada, lo cual se refleja en una capacidad limitada para cubrir sus compromisos financieros, incluidas las obligaciones con entidades relacionadas, pero particularmente de aquellas relacionadas con las cuotas de arrendamientos de las aeronaves que sustentan su operación, principal componente de su pasivo”.
Actualmente, Sky opera 35 aeronaves hacia un total de 45 destinos. De todas formas, mantiene contratos de arrendamiento. Por ejemplo, según consignó el medio Aviacionline, en abril pasado Sky cerró un acuerdo con BOC Aviation, firma que le comprará tres Airbus A321XLR para luego arrendarlos a la aerolínea.
Moody's añadió que Sky, además, “cuenta con un acceso limitado a fuentes de liquidez y financiamiento”, a lo que se suman “consideraciones generales de la industria”, como su exposición al ciclo económico de las economías en las que opera, el precio de los combustibles (su principal insumo) y la susceptibilidad a posibles eventos de disrupción operacional que escapan de su control.
Humphreys, en tanto, destacó que para mantener la clasificación entregada, espera que las ventas directas e indirectas de Sky se mantengan “en niveles consistentes con los mínimos y montos aplicables durante cada período”. Además, consignó que "se espera que se mantenga el nivel de solvencia de SKY".
Sobre su incorporación al portafolio de Abra, añadió que esto “le permitiría fortalecer su escala regional y su acceso potencial a capacidades financieras, comerciales y operativas adicionales”.