Longchamp está de regreso. Tras años de ausencia en Chile, la firma francesa de lujo abrirá en noviembre una tienda en Santiago, como parte de su estrategia para afianzar su presencia en Latinoamérica.
Detrás de ese despliegue está Jean Cassegrain, presidente de la compañía y nieto de su fundador, quien creó la marca en 1948. El directivo se incorporó al negocio familiar en 1991 y, en 2020, sucedió a su padre en la presidencia. Ahora, explica, el objetivo es acercarse a los consumidores chilenos que ya compran sus productos en el extranjero.
“Tenemos clientes chilenos en nuestras tiendas de Europa o Estados Unidos. Creo que tiene sentido acercarnos a ellos y atenderlos en su propio país”, señala a Diario Financiero. “Ya era hora de que tuviéramos una tienda en Chile”, agrega.
El retorno se concretará con un local de aproximadamente 60 metros cuadrados, cuya oferta estará concentrada principalmente en los artículos de cuero de la colección. La superficie responde a la decisión de aprovechar una oportunidad para comenzar a operar pronto.
“No es una tienda muy grande, porque queríamos empezar rápido y aprovechamos una oportunidad que se presentó”, explica Cassegrain. Si bien deja abierta la posibilidad de ampliar el espacio en el futuro, la prioridad era poner en marcha la operación: “Teníamos muchas ganas de empezar”.
La apertura está prevista para noviembre, aunque todavía no hay un día definido. El calendario permitirá a la firma participar en la temporada de compras navideñas.
Por ahora, la compañía no compromete nuevas tiendas en el país. Su presidente prefiere avanzar con esta primera apertura antes de definir cómo continuará su desarrollo en el mercado local. “Nos gusta avanzar paso a paso. Primero abrimos una y después vemos qué viene a continuación. Probablemente también necesitemos establecer una presencia más sólida online”, afirma.
Expansión regional
La llegada a Santiago se enmarca en un despliegue regional más amplio. Longchamp ya tiene presencia en México, Argentina, Uruguay y Colombia, entre otros mercados, mientras prepara aperturas en Perú y São Paulo.
“Nuestro objetivo es construir una marca global”, sostiene Cassegrain. Para ello, explica, la compañía busca estar en las grandes ciudades del mundo donde identifica potencial. En ese recorrido, Chile era una de las piezas pendientes. “Esa es una de las razones por las que queríamos avanzar rápido con la apertura: Chile era prácticamente el último país que nos faltaba”, señala sobre su presencia regional.
El ejecutivo reconoce que la marca estuvo en el mercado chileno de manera intermitente, aunque no recuerda las circunstancias exactas de su salida. “Los chilenos viajan bastante, pero no es lo mismo que tener los productos disponibles en su propio país”, dice. A su juicio, contar con una tienda ayudará tanto a familiarizar a más personas con la marca como a construir un vínculo más estrecho con quienes ya la conocen.
La tienda física
Para el presidente de Longchamp, el local en el país también será una herramienta para comunicar la
identidad de la empresa. Aunque los consumidores pueden conocer sus colecciones y comprar online, considera que la experiencia presencial permite comprender mejor la propuesta.
“Cuando entras en una tienda, es como cuando entras en la casa de alguien: quizás entiendes mejor la personalidad de esa persona. La tienda es nuestra casa y, al recibir a las personas en ella, mostramos de una manera más completa quiénes somos”, explica.
En esa presentación, busca destacar el carácter familiar de la compañía, sus raíces en el oeste de Francia y el saber hacer de sus talleres.

Durante la trayectoria de Cassegrain, la firma amplió su propuesta desde los bolsos y el equipaje hacia categorías como accesorios, vestuario, anteojos y calzado. En su regreso a Chile, el foco inicial estará en la marroquinería, una técnica para trabajar el cuero.
El ejecutivo también identifica una posición propia frente a sus competidores. Mientras describe a algunas marcas europeas como más frías o distantes, considera que las estadounidenses suelen ser más informales y estar más orientadas al marketing y las promociones.
“Nosotros somos más alegres, positivos y optimistas”, afirma. El color, los viajes y el movimiento son parte de una identidad que espera transmitir a los consumidores locales a través de la nueva tienda. “Con la tienda esperamos poder proyectar esa imagen de autenticidad y energía, combinadas para ofrecer algo bastante singular”, concluye.