Vivo SpA cerró un capítulo de su historia financiera. La operadora de centros comerciales informó este viernes a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) que quedó íntegramente cumplido y alzado el acuerdo de reorganización judicial al que se encontraba sujeta.
El hito se concretó luego de que la Comisión de Acreedores de Vivo se reuniera este 2 de octubre para revisar el cumplimiento de las condiciones y covenants establecidos para poner término al acuerdo. Tras el análisis, los acreedores constataron que la compañía había satisfecho la totalidad de las exigencias y acordaron por unanimidad emitir el certificado que da cuenta de su cumplimiento.
“En consecuencia (...) el Acuerdo se entiende íntegramente cumplido y alzado, sin necesidad de declaración alguna judicial o de parte”, señaló Rodrigo de Diego, gerente general de Vivo en el hecho esencial enviado al regulador.
Las condiciones para cerrar el proceso
Para alcanzar este hito, Vivo debió cumplir una serie de condiciones financieras y operacionales establecidas en su acuerdo con los acreedores.
Entre ellas estuvo el término completo de las obras que se encontraban en ejecución en Vivo Outlet Chillán y Mall Panorámico cuando se alcanzó el acuerdo de reorganización.
En materia financiera, la compañía concretó el refinanciamiento completo y a condiciones de mercado de las obligaciones que mantenía con Scotiabank asociadas a las obras de Vivo Outlet Chillán y a un terreno ubicado en Coyhaique.
También debía resolver las obligaciones derivadas de un contrato de arrendamiento con opción de compra entre su filial Inmobiliaria Vivo Santiago y Confuturo, ya fuera mediante un refinanciamiento a condiciones de mercado o a través del pago de la obligación con la venta del activo entregado en leasing. La Comisión de Acreedores constató el cumplimiento de esta condición.
A ello se sumó el cumplimiento durante dos trimestres consecutivos del covenant que relaciona los activos inmobiliarios libres de gravámenes con la deuda financiera neta sin garantías, además del cumplimiento del indicador de deuda financiera neta sobre valor de los activos. Este último fue confirmado mediante un informe elaborado por Deloitte.
Otro de los requisitos pendientes estaba relacionado con las ventas de activos realizadas por Vivo durante 2021. La compañía acreditó el pago de la totalidad de los impuestos adeudados al Fisco como consecuencia de esas operaciones.
Con la constatación de estos hitos y la decisión unánime de la Comisión de Acreedores, Vivo dejó atrás las restricciones y obligaciones establecidas bajo su acuerdo de reorganización, cerrando formalmente el proceso de saneamiento financiero al que se encontraba sometida.
Nueva etapa
Con el proceso de reorganización concluido, la compañía inicia una nueva etapa en la que buscará seguir reduciendo su nivel de endeudamiento, fortalecer su posición patrimonial al mismo tiempo que desarrolla nuevas oportunidades en el negocio inmobiliario comercial.
La compañía combinará el avance de proyectos propios con la administración y desarrollo de activos para terceros, utilizando la experiencia acumulada en la creación y operación de centros comerciales.
En esta línea, Vivo trabaja en el desarrollo de dos nuevos outlets, en Quilpué y Osorno, para inversionistas institucionales. Los proyectos forman parte de una estrategia que busca ampliar el alcance de la compañía más allá de sus activos propios y participar en nuevas oportunidades de desarrollo inmobiliario.
Actualmente, esta empresa cuenta con cuatro centros comerciales, dos outlets, 14 strip centers y 29 stand alone, configurando un portafolio diversificado de activos inmobiliarios comerciales.