Este miércoles el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de Argentina registró en agosto una caída interanual de 1,7%, muy por debajo de las estimaciones de los analistas encuestados por Reuters, que apuntaban a un alza moderada del 0,3%.
En términos desestacionalizados, el índice subió en un 0,1% respecto del mes anterior. La consultora Equilibra había apostado por un aumento desestacionalizado de 1,5% y una caída interanual del 0,5%.
Esta baja llega después de que el mismo indicador anotara una caída mensual de 2,9% y una reducción de 1,4% durante el mes de julio.
Con estos datos, la economía argentina estaría un paso más cerca de una posible recesión técnica. De acuerdo con Equlibra, sería necesario un crecimiento del 6% mensual desestacionalizado en septiembre para evitar registrar dos trimestres consecutivos a la baja.
Contraste entre sectores
En particular, fueron cinco los sectores que registraron incrementos frente al mismo mes de 2025. Los mayores aumentos correspondieron a la Explotación de minas y canteras, con un alza de 11,1%, seguida por la Electricidad, gas y agua, indicador que creció un 4,3%, y el sector de hotelería y restaurantes, el cual registró un avance de 3,1%.
Sin embargo, hubo 10 sectores que mostraron caídas interanuales. La pesca fue el rubro que la baja más pronunciada, con una caída del 15,7%. En tanto, la industria manufacturera retrocedió un 3,2%, mientras que el Comercio mayorista y minorista marcó una caída del 3,5%, siendo estas las actividades con mayor incidencia negativa al restar 0,9 punto porcentual de la variación interanual del indicador.
Aunque la actividad industrial creció un 1,9% frente al mes anterior, este sector estaría acumulando una contracción interanual del 3,2%.
Si bien la construcción mostró un aumento de 0,4% en la variación mensual desestacionalizada, en la comparación interanual este sector registró una baja del 4,4%.
A este complejo panorama económico se suma el menor crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) que durante el segundo trimestre marcó una contracción de 0,6% y la pérdida de empleos, que ascendió a la destrucción de más de 100.000 puestos de trabajo en los primeros siete meses del año, de acuerdo con datos de la Secretaría del Trabajo.