Los precios del petróleo se dispararon un 6% el jueves y los dos principales contratos cotizaron sobre US$ 100 el barril, ya que el repunte de ataques contra el transporte marítimo desde que comenzó la guerra con Irán avivó el temor a nuevas interrupciones de un suministro ya escaso.
A las 1827 GMT, el crudo Brent subía US$ 6,63, o un 6,62%, a US$ 107,91 por barril, mientras que el petróleo ligero estadounidense WTI ganaba US$ 6,71, o un 6,99%, a US$ 102,76 por barril. El barril de WTI superó los US$ 100 por primera vez desde mayo.
Ambos contratos han subido más de un 30% desde los mínimos alcanzados a principios de agosto, ya que nunca se materializó un acuerdo permanente entre Estados Unidos e Irán para terminar los ataques.
"La reciente subida de los precios pone de manifiesto la perspectiva del mercado: este conflicto durará más de lo que se preveía incluso hace un mes, por no hablar de a principios del verano boreal. Si el suministro y las exportaciones de petróleo se reducen, el equilibrio del mercado petrolero seguirá siendo ajustado y los precios se mantendrán elevados", afirmó John Evans, analista de PVM.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que Washington podría atacar la montaña Pickaxe de Irán, instando a Teherán a actuar con cautela, y afirmó que es probable que la guerra se prolongue más allá de las elecciones de mitad de mandato de noviembre.
Irán dijo que había atacado diez buques cerca del estrecho de Ormuz el miércoles, después de que Estados Unidos hundió cinco petroleros iraníes. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán dijo que intensificaría su respuesta ante cualquier nuevo ataque.
Conflicto en dos frentes
Los hutíes, alineados con Irán, tomaron el jueves el control del puerto yemení de Mocha, lo que supone una nueva amenaza para el tráfico en el mar Rojo, mientras que el tráfico en el golfo Pérsico sigue restringido a través del estrecho de Ormuz, ya que los ataques a petroleros en la región se han intensificado en los últimos días.
Los ataques desde Yemen contra instalaciones energéticas sauditas suponen una nueva fuente de riesgo para el mercado, ampliando las preocupaciones fuera de Irán y el estrecho de Ormuz, dijo Simon-Peter Massabni, director de desarrollo empresarial de XS.com.
La amenaza ya no se limita a un único punto de estrangulamiento, sino que ahora incluye la posibilidad de que las interrupciones se extiendan por las rutas de exportación regionales, las instalaciones de producción de petróleo y otras infraestructuras energéticas, añadió.
"Dado que las perspectivas de una resolución definitiva del conflicto con Irán se han desvanecido y que los precios del crudo Brent han superado recientemente los US$ 100 por primera vez desde julio, los mercados del crudo se están asentando ahora en una nueva normalidad prolongada en la que el riesgo de interrupciones es persistente, no episódico", según un nuevo análisis de S&P Global Energy.
Los analistas señalaron que la durabilidad de este repunte dependerá de China, el mayor importador mundial de crudo.
Por otra parte, la OPEP rebajó el jueves su previsión de crecimiento de la demanda mundial de petróleo para 2026 a 380.000 barriles diarios, según se desprende de una copia de su reporte mensual, lo que supone la quinta revisión a la baja consecutiva.