El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que está evaluando una posible suspensión del impuesto federal a la gasolina, mientras su administración busca formas de aliviar los altos costos de la energía antes de las elecciones de mitad de mandato de noviembre.
“Bueno, estamos pensando en eso”, dijo Trump el martes cuando un periodista le preguntó si se suspendería el impuesto. No entregó detalles adicionales sobre cuán seriamente se está considerando la idea ni sobre eventuales medidas para impulsar la propuesta en el Congreso.
Trump ya ha expresado anteriormente su apoyo a una suspensión temporal del impuesto federal a la gasolina, pero pausar el gravamen de 18,4 centavos de dólar por galón requeriría la aprobación del Congreso, una perspectiva poco probable antes de las elecciones de mitad de mandato de este año, dado que tanto la Cámara de Representantes como el Senado ya dejaron Washington para hacer campaña. Un puñado de gobernadores ya ha tomado medidas para suspender o reducir los impuestos estatales a la gasolina.
El Presidente ha enfrentado presiones de los votantes para hacer más con el fin de aliviar el alto costo de vida, incluido el de la gasolina, los alimentos, la atención de salud y la vivienda, y se prevé que las próximas elecciones giren en torno a las preocupaciones por la asequibilidad.
El oficialista Partido Republicano corre el riesgo de perder el control del Congreso, mientras las encuestas muestran que los votantes están descontentos con la agenda económica del Presidente y su manejo de la guerra con Irán.
El lunes, Trump firmó una orden para flexibilizar los límites a una variedad de diésel exenta de impuestos, en un intento por reducir los costos de ese combustible, que se han disparado en los últimos meses.
No está claro si una reducción temporal del impuesto a la gasolina disminuiría significativamente los precios en los surtidores. Una pausa en el impuesto a la gasolina probablemente reduciría los precios entre 10 y 16 centavos de dólar por galón, según una investigación del Bipartisan Policy Center de abril.
Los precios de la gasolina a nivel estadounidense promediaban US$ 4,37 por galón al lunes, según el grupo automotor AAA.
Una suspensión del impuesto a la gasolina también significaría miles de millones de dólares en ingresos perdidos cada mes para el gobierno.
El impuesto federal a la gasolina, que no ha sido aumentado desde comienzos de los años 90, financia carreteras, puentes y transporte público. Cualquier interrupción de esos ingresos conduciría a un menor gasto en construcción y mantenimiento u obligaría al Congreso a encontrar fuentes alternativas de financiamiento federal para cubrir la brecha.