OpenAI no saldrá a bolsa hasta que pueda "tomar decisiones de seguridad con confianza", según su CEO, Sam Altman, en momentos en que la compañía enfrenta una nueva demanda porque sus herramientas hackearon a un tercero. Altman dijo que sería "malo para el mundo si OpenAI espera demasiado para salir a bolsa", pero que la firma, valorada en US$ 852.000 millones, no se lanzaría "a toda máquina hacia una apertura en bolsa" en un momento en que la IA avanza rápidamente en sus capacidades.
"Vamos a priorizar la misión y la seguridad, y asegurarnos de que podemos escalar con mucha confianza a la siguiente etapa de la IA sin que la gente esté debatiendo qué porcentaje de probabilidad hay de que hagamos todas estas cosas malas en el mundo", dijo Altman a periodistas durante la jornada anual para desarrolladores de la compañía, el martes.
La conferencia se da en un momento de intenso escrutinio sobre las prácticas de seguridad de OpenAI y su desempeño, tras una serie de incidentes de hackeo de alto perfil y en medio de una fuerte competencia de Anthropic, Meta y otros. Las advertencias de investigadores de IA, incluidos trabajadores de Anthropic, de que existe un 10% de probabilidad de que una IA fuera de control acabe con la humanidad en la próxima década, han provocado una alarma mundial sobre los riesgos de esta tecnología.
OpenAI, por su parte, enfrenta cuestionamientos por el mal comportamiento de sus agentes durante ejercicios de prueba y entrenamiento, incluido el hackeo de la empresa Hugging Face y de sitios web gubernamentales. El laboratorio de IA admitió que tardó semanas o meses en detectar estos incidentes dentro de sus sistemas y que decenas de sitios web y organizaciones podrían estar involucrados. Grupos de manifestantes acampados afuera de la conferencia de desarrolladores el martes portaban carteles que instaban a OpenAI a "poner a las personas por sobre las ganancias".
El martes, una organización legal sin fines de lucro llamada Legal Advocates for Safe Science & Technology (LASST) presentó una demanda en California con el objetivo de que OpenAI adopte un enfoque más robusto en el desarrollo de IA, incluyendo mejores prácticas de evaluación, monitoreo y entrenamiento. El grupo aseguró que su demanda contra OpenAI es la primera de su tipo, mientras analistas advierten que la compañía podría enfrentar una ola de reclamos legales inéditos.
"Dado lo que vemos en términos de progreso y desarrollo (de la IA), la frecuencia y sofisticación de estos hackeos solo van a aumentar", dijo Vivian Dong, directora de programas de LASST. "Definitivamente creemos que necesitamos nuevas regulaciones y leyes, pero al mismo tiempo, hoy ya es ilegal hackear el sistema de un tercero, es un delito... Sospecho que OpenAI está muy consciente de los riesgos legales de lo que están haciendo sus agentes", agregó Dong.
Tras haber postergado ya su salida a bolsa para el próximo año, OpenAI está en conversaciones con inversionistas para una nueva ronda de financiamiento privado. La compañía busca recaudar US$ 30.000 millones o más, a una valorización de cerca de US$ 1,4 billones, según personas al tanto del tema. La meta de US$ 30.000 millones fue informada primero por Bloomberg.
La empresa espera prolongar la mejora de su situación comercial y hacer frente a la creciente amenaza de sus rivales con el lanzamiento de nuevos asistentes de IA llamados Dots, representados por tiernos avatares. El precio de la acción de Meta ha subido cerca de 18% desde que lanzó su propio asistente personal de IA, llamado Muse, el 8 de septiembre.
Los Dots de OpenAI podrían ser usados por creadores de contenido para redactar publicaciones en redes sociales o por científicos para evaluar evidencia, dijo OpenAI, que busca capitalizar la enorme oportunidad comercial de ofrecer inteligencia personal a sus clientes. Los ingresos anualizados de la compañía han crecido más de 70% desde julio, cuando lanzó GPT-5.6, y hoy rondan los US$ 70.000 millones, según una persona con conocimiento de las finanzas del grupo.
La firma de US$ 852.000 millones también explora nuevas formas de monetizar sus modelos de IA existentes y ampliar su alcance más allá de los 1.200 millones de consumidores y usuarios empresariales que actualmente declara. OpenAI también deberá convencer a sus clientes de que Dots será lo suficientemente confiable como para cumplir un rol en su vida personal y laboral.
Ese esfuerzo ha cobrado renovada importancia en medio de los llamados de OpenAI a que los laboratorios rivales ralenticen el ritmo de desarrollo de nuevos modelos. El lunes, OpenAI anunció que cancelaba el lanzamiento previsto de su modelo más reciente, citando preocupaciones de seguridad.