Política
Triunfo de la oposición no garantizaría alivio arancelario y podría complicar negociación con Chile
GeoGig Consulting ve en el veto presidencial el principal obstáculo y plantea que una derrota republicana podría dar mayor protagonismo a la política comercial de Trump.
Actualmente, EEUU aplica un arancel 12,5% a las importaciones chilenas.
Una eventual victoria del Partido Demócrata en ambas cámaras del Congreso de Estados Unidos no sería suficiente para revertir la política arancelaria del Presidente Donald Trump. Así lo advierte un informe de GeoGig Consulting, elaborado por Matías Pinto Pimentel, que identifica el poder de veto presidencial y las facultades comerciales del Ejecutivo como los principales obstáculos para modificar los gravámenes.
“Un Congreso demócrata puede aumentar la supervisión y la presión política, pero es poco probable que imponga una reversión general de los aranceles contra la voluntad de Trump”, sostiene el otrora jefe del Departamento Económico de la Embajada de Chile en EEUU.
Aunque los demócratas consiguieran el control de ambas cámaras, necesitarían reunir 290 votos en la Cámara de Representantes y 67 en el Senado para superar un eventual veto presidencial. Según el informe, en una Cámara dominada por los demócratas serían necesarios alrededor de 50 votos republicanos, mientras que durante el actual mandato el máximo de legisladores de ese partido que han votado contra los aranceles ha sido de apenas seis representantes y cinco senadores.
A lo anterior se suma que los gravámenes establecidos bajo las secciones 232 y 301 pueden mantenerse sin nuevas autorizaciones del Congreso. En consecuencia, la oposición podría impulsar investigaciones sobre la política comercial y utilizar las negociaciones presupuestarias para obtener concesiones puntuales.
Más presiones para avanzar en un ART
Para Chile, podría haber consecuencias en el marco de las negociaciones de un acuerdo comercial recíproco (ART). Pinto plantea que un Congreso controlado por la oposición podría aumentar los incentivos de Trump para exhibir resultados mediante acuerdos bilaterales, aunque advierte que “eso no garantiza más concesiones a Chile: también puede traducirse en mayores exigencias”. Como referencia, menciona los acuerdos suscritos por Argentina y Ecuador, que incluyen compromisos sobre trabajo forzoso, controles de exportación, revisión de inversiones y minerales críticos. El especialista también sostiene que una derrota republicana podría reforzar el recurso de Trump a la política exterior y a las herramientas comerciales que ya tiene delegadas, ámbitos donde conserva mayor autonomía frente al Congreso.
Independientemente del resultado electoral, persistiría además el consenso bipartidista sobre China, los controles de exportación, las inversiones en el exterior y los minerales críticos. “No espero una reversión de la política comercial hacia Chile por el resultado electoral. Sí pueden cambiar las condiciones de negociación, las exclusiones y las exigencias asociadas a un acuerdo”, concluye Pinto, quien recomienda a las empresas chilenas no basar sus decisiones de inversión, contratos o proyecciones en una eliminación generalizada de los aranceles estadounidenses.