Click acá para ir directamente al contenido
Columnistas

Impacto con retorno a la mano

FRANCISCA LARRAÍN MARSCHALL directora Fundación Propósito Corporativo

Por: FRANCISCA LARRAÍN MARSCHALL

Publicado: Jueves 1 de octubre de 2026 a las 04:04 hrs.

No hay crecimiento sostenible del empleo sin productividad. Y no hay productividad posible sin personas y organizaciones capaces de hacer mejor su trabajo.

En Chile, las pequeñas y medianas empresas generan cerca del 64% del empleo según datos del Observatorio Grande PYME (David Bravo - UC, 2024). Al mismo tiempo, buena parte de las grandes compañías depende diariamente de cientos de proveedores, contratistas y pequeñas empresas para producir, distribuir, prestar servicios y competir.

Hay, entonces, una pregunta que vale la pena hacerse es: ¿Cuánto de la productividad de una gran empresa depende de la productividad de las empresas que forman parte de su cadena de valor?

Una gran empresa puede tener procesos eficientes, tecnología de punta y equipos altamente capacitados. Pero si una parte relevante de sus proveedores enfrenta brechas de gestión, información o capacidades, esas falencias también pueden terminar afectando su propia competitividad.

“Apoyar el desarrollo de las empresas de la cadena de valor no debería entenderse únicamente como una acción de relacionamiento o de responsabilidad empresarial”.

Por eso, apoyar el desarrollo de las empresas de la cadena de valor no debería entenderse únicamente como una acción de relacionamiento o de responsabilidad empresarial. Puede ser, también, una estrategia de productividad y por ende de retorno.

La capacitación es un buen punto de partida, pero no necesariamente el punto de llegada. Transferir conocimiento, compartir herramientas de gestión, facilitar el acceso a tecnología, acompañar procesos de mejora y, sobre todo, medir resultados puede generar capacidades que permanecen en el tiempo.

Asumir el desafío de acompañar a la cadena de valor en su progreso implica comprender cuáles fueron los impactos, por ejemplo, en productividad, reducción de tiempos y costos, aumento en la calidad y, por supuesto, también supone determinar si esta medición permite crecer y generar más empleo. Eso es generar impacto con retorno “a la mano”. Inversiones y soluciones para proveedores que mañana puedan incrementar fuertemente aspectos de diferenciación estratégicos.

Esta mirada permite conectar dos conversaciones que muchas veces avanzan por separado: la productividad de las empresas y el desarrollo de quienes trabajan al interior de las empresas que son su proveedores. Y también, habilita para entender el impacto empresarial desde una perspectiva distinta. Una compañía que contribuye a la productividad de sus proveedores y contratistas no solo está generando valor para ellos. Está fortaleciendo el ecosistema del que depende su propio negocio.

En tiempos en que Chile necesita volver a crecer y elevar su productividad, quizás una de las oportunidades menos exploradas, está precisamente ahí, en la posibilidad que las empresas con altas capacidades y visión de futuro, pueda expandir a lo largo de sus cadenas de valor aquello que, más temprano que tarde, tal vez sea el desde.

Te recomendamos