La paradoja de la protección de los menores
JOSÉ OSSA socio de TMT en Cuatrecasas Chile ISABEL CANTILLANA asociada de TMT en Cuatrecasas Chile
La tendencia –y necesidad– de prohibir el acceso de menores a plataformas digitales se discute a nivel internacional. Esto ha dado lugar a sistemas sin criterios claros ni uniformes, con límites de edad difusos y mecanismos que van desde declaraciones y estimaciones de edad hasta verificaciones documentales o digitales. Al final, el problema se reduce a una pregunta: ¿cómo proteger eficazmente a los menores sin vulnerar su privacidad?
En Chile la discusión está en curso. El proyecto de ley que establece un estatuto de responsabilidad algorítmica y protección digital de niños, niñas y adolescentes (Boletín N° 18.318-19) propone un régimen progresivo de acceso a plataformas digitales y regula los mecanismos de verificación, con especial atención respecto de aquellos que exigen tratar información sensible, como los datos biométricos.
La lógica es previsible: la normativa de protección de datos personales busca mitigar los riesgos del tratamiento de información sensible y proteger especialmente la privacidad de los menores.
“Para asegurar que los menores no accedan a plataformas consideradas perjudiciales, parece necesario emplear medios más intrusivos, tensionando la protección de sus datos al generar riesgos de perfilamiento”.
Sin embargo, durante la discusión del proyecto de ley que regula las plataformas de apuestas en línea (Boletín N° 14.838-03), uno de sus grandes desafíos ha sido impedir el acceso de menores de edad y para ello se han evaluado diversos sistemas de control, incluidos mecanismos biométricos.
En consecuencia, aun cuando el objetivo es el mismo –la protección de los menores–, impedir el tratamiento no autorizado de sus datos pareciera ser el camino obvio para evitar la afectación de sus derechos; pero, al mismo tiempo, un tratamiento eficaz de esos mismos datos parecería ser la mejor herramienta para protegerlos. Allí es donde aparece la paradoja.
Esta disyuntiva pone de manifiesto la compleja tensión entre privacidad y control. Para asegurar que los menores no accedan a plataformas consideradas perjudiciales, parece necesario emplear medios más intrusivos, tensionando la protección de sus datos al generar riesgos de perfilamiento, tratamiento masivo o efectos expansivos en caso de brechas.
El problema ya ha sido identificado internacionalmente y no existe una respuesta definitiva. Exigir a una plataforma que impida el acceso de menores sin definir parámetros ni herramientas claras genera una clara dificultad: mientras más riguroso sea el control, mayor puede ser el tratamiento y afectación de sus datos, incluso mediante datos sensibles cuya legitimidad, proporcionalidad y razonabilidad podrían resultar discutibles.
En definitiva, una adecuada regulación exige una profunda y honesta discusión sobre cuánto estamos dispuestos a sacrificar como sociedad para proteger a los menores y qué grado de intrusión consideramos razonable para garantizar, al mismo tiempo, su seguridad y privacidad.