Capital de riesgo para crecer
El anuncio del Ejecutivo de un proyecto de ley que facultaría a Corfo para aportar capital a fondos de venture capital constituye una señal largamente esperada por el ecosistema de innovación chileno. La iniciativa -cuyo ingreso al Congreso se prevé para este miércoles- abre oportunidades para la expansión e internacionalización de empresas innovadoras con alto potencial de crecimiento y fortalece el financiamiento local en un momento clave para la reactivación económica.
La recuperación de la inversión de riesgo en 2025 ofrece un contexto favorable para esta iniciativa, aunque el aumento de los recursos no demuestra por sí solo un acceso más amplio al financiamiento. Según el Impact Report 2026 de la Asociación Chilena de Venture Capital (ACVC), los montos movilizados alcanzaron US$ 813 millones, incluidos US$ 308 millones de una ronda de Runway, empresa de inteligencia artificial especializada en creación de videos, cofundada por chilenos. Excluida esa transacción, el total aumentó 62% respecto de 2024, mientras el número de operaciones cayó 21%.
Ampliar el financiamiento de empresas innovadoras puede contribuir a diversificar la economía y elevar su productividad.
Chile cuenta con una trayectoria de apoyo público a esta industria mediante créditos de Corfo a fondos privados. El cambio radica en permitirle participar como aportante de capital, compartiendo riesgos y retornos. Esta modalidad puede ampliar la capacidad de los gestores para financiar etapas de expansión que requieren plazos más largos y mayores recursos. En agosto, la ACVC advirtió que los fondos locales, con un tamaño promedio cercano a US$ 20 millones, carecen de recursos suficientes para acompañar esas rondas, que las startups terminan financiando en el extranjero.
Ampliar el financiamiento de empresas innovadoras puede contribuir a diversificar la economía y elevar su productividad, al facilitar que nuevos desarrollos tecnológicos lleguen al mercado y generen empleo especializado. Para sostener ese aporte, los fondos necesitan recuperar sus inversiones y disponer de recursos para financiar nuevos proyectos. El informe publicado en mayo de 2026 por el Foro Económico Mundial y la Escuela de Negocios de Stanford advierte que las dificultades para vender participaciones o abrir empresas a bolsa retrasan ese ciclo. Para Chile, esta perspectiva exige considerar también cómo los gestores podrán concretar sus retornos y atraer nuevos aportes, de modo que el respaldo público contribuya a sostener el financiamiento de sucesivas generaciones de empresas.
Según el diseño anunciado, Corfo participaría en minoría, con un máximo de 35%, bajo las mismas condiciones que los demás aportantes y sin seleccionar empresas. Estas reglas deberán resguardar la independencia de los gestores y delimitar la exposición fiscal. La evaluación debe considerar el desempeño del conjunto de la cartera en plazos compatibles con su maduración, sin confundir cada pérdida con un fracaso de la política pública ni utilizar ese horizonte para postergar la rendición de cuentas. El aporte más duradero será atraer inversionistas que luego encuentren razones para permanecer y ampliar su participación por los resultados obtenidos.